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Sólo en el Discount en pesos en el MAE hubo operaciones por $ 800 millones, a los que hay que adicionarles u$s 108 millones. Esos dólares pagaron de manera directa el bono en pesos, en operaciones que se llaman de paridad. El Discount terminó 0,20% arriba, a $ 132,10. Pero en la mitad de la rueda llegó a $ 134,50 y allí aparecieron los vendedores. Hay un dato útil: la semana pasada, cuando el Discount llegaba a $ 132, el mercado se llenaba de vendedores. Ahora ese techo se corrió a $ 134,50.
Por el Par en pesos, el otro bono importante del canje que se negocia en Buenos Aires, también hubo fervor. El bono subió 1,60%.
Las estrellas del día fueron los cupones PBI en dólares, que subieron 3,48%, y los cupones PBI en pesos, que lo hicieron en 3,20%. Estos derivados se los llama así porque son cupones que vienen adheridos a los Discount pero se pueden negociar por separado, rompieron cuatro ruedas de tranquilidad donde sus precios estaban estancados.
El apetito por los bonos argentinos aumentó cuando se supo que Colombia se uniría a México, Brasil y Venezuela en la recompra de deuda en dólares. Los inversores saben que cuando estos cuatro países retiren parte de su deuda del mercado, el menú de bonos será más chico. Por eso se posicionan en la Argentina, a cuenta de lo que vendrá. Se espera que al país lleguen de aquí a abril u$s 2.000 millones de la mano de inversores que cobrarán anticipadamente los bonos brasileños, mexicanos y venezolanos.
La otra buena noticia para los bonos fue que cayó la tasa de los del Tesoro de Estados Unidos a 10 años a 4,55%. Tan bajo rendimiento estimula la compra de bonos emergentes para mejorar la renta de las carteras de los inversores extranjeros.
En Nueva York, los títulos del canje en dólares subieron 0,50%, pero les han dejado ganancias a los inversores de hasta 15% en el mes. Los bonos argentinos tienen fama de volátiles, pero ahora sacaron chapa internacional. Las ganancias encandilan y minimizan el riesgo.
Los bonos posdefault en pesos, ayer mezclaron subas y bajas, pero todos tuvieron muchos negocios. Son más cortos que los del canje, menos volátiles, pero también rinden menos. A todo esto, en el mercado cambiario los dólares que entraron al país se hicieron sentir. El Banco Central aprovechó para comprar u$s 41,5 millones y mejorar las reservas. La entidad que dirige Martín Redrado celebra que en dos semanas a través de las Lebac retiró del mercado casi $ 2.000 millones, lo que le permite intervenir sin generar expansión de dinero. En ese lapso compró casi u$s 500 millones. Es decir, emitió menos de lo que absorbió por Lebac. El dato es clave en momentos en que se quieren quitar del medio todas las presiones inflacionarias.
De no haber sido por las compras del Central, el dólar ayer habría caído. De todas maneras, en el mercado mayorista cedió algunas milésimas de centavo al cerrar a $ 3,074. En las casas de cambio se mantuvo a $ 3,08.