17 de mayo 2001 - 00:00

Sigue indefinición por Aerolíneas

La incertidumbre en relación a la crisis de Aerolíneas Argentinas se acentuó ayer. Cinco de los siete gremios aeronáuticos firmaron un acta con el Ministerio de Trabajo aceptando discutir en un plazo de 90 días nuevas condiciones laborales, y los otros dos gremios, el de los técnicos de tierra y de los tripulantes de cabina, no aceptaron el arbitraje propuesto por Patricia Bullrich.

Sin embargo, los representantes de la SEPI, la sociedad estatal española que tiene 85% de las acciones de Aerolíneas, no aceptarían entrar a un plazo de 90 días para negociar con los gremios, si no aceptan todos, incluidos los dos sindicatos que deben entrar en el arbitraje. Para estas dos entidades el arbitraje resultó inaceptable, ya que aunque es una manera de ganar tiempo, también es cierto que la decisión que tome el árbitro será irrevocable.

Tampoco es fácil definir el temario, el plazo y el árbitro, puesto para el cual la SEPI propuso a la misma Bullrich. La SEPI tampoco dio señales de adelantar los fondos para pagar los sueldos de abril, ni tampoco tiene en marcha un plan para regularizar los vuelos de Aerolíneas, que están reducidos a 20% desde la huelga que terminó hace casi dos semanas.

Disgusto

Todo esto hace presumir que los españoles no estarían dispuestos a abrir un plazo de negociación que, en caso de fracasar, también le diera tiempo al gobierno argentino para buscar paralelamente una propuesta empresaria para hacerse cargo de Aerolíneas. En apariencia, los españoles están disgustados por el silencio de las autoridades del área, empezando por el ministro Carlos Bastos y el secretario de Transporte, Jorge Kogan. No les habría caído bien la declaración de Bastos ante la Bicameral del Parlamento sobre que una salida sería la quiebra de Aerolíneas, asumiendo la SEPI los pasivos, y mantener la continuidad de la empresa volviendo a licitar las rutas y otros activos.

Por eso se especula que forzarían la situación con los gremios como para obligar al gobierno de Fernando de la Rúa y al ministro Cavallo a reaccionar y entrar en una negociación sobre los pasivos de la empresa local, la mayor parte de los cuales son con la propia SEPI.

Plazo

A la cero de hoy venció la conciliación obligatoria con el gremio de los técnicos de tierra pero se alargó de hecho por un acuerdo entre el gremio y el Ministerio de Trabajo. Los gremios exigieron que durante ese plazo hasta fijar posición no haya despidos. Si por vencer la conciliación, la empresa vuelve a producir despidos en las próximas 48 horas, la huelga se desataría inmediatamente y podría empezar el final de Aerolíneas. Porque, por ahora, el empresario Eduardo Eurnekian no presentó una propuesta y, según sus voceros, siguió insistiendo, en que si bien cree en la necesidad de que Aerolíneas siga funcionando (lo que tiene que ver con sus ingresos por los aeropuertos), quiere hacerse cargo de una empresa «saneada». Es posible que el empresario haya pedido algo a cambio de hacerse cargo de Aerolíneas, sobre lo que todavía no obtuvo respuesta, como podría ser, siempre del terreno especulativo, la exclusividad de las rutas, o que cuando vio los números de la empresa de cerca, empezó a dudar de la viabilidad del negocio.

Por eso, fuentes vinculadas a él dijeron que no se está avanzando en la propuesta por ahora y que al empresario le parecería bien si el gobierno y los gremios tienen un plan para salvar a Aerolíneas.

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