Atlanta (American News & Features) - En una muestra de que las cosas no marchan del todo bien en el principal fabricante de refrescos del planeta, Coca-Cola Inc. modificó de manera radical su estructura organizativa y despidió a su «número dos».
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El gigante que tiene sus cuarteles mundiales en esta ciudad anunció ayer su reorganización en cuatro estructuras diferentes, cada una con su propia dirección, así como la dimisión de su director general adjunto, Jack Stahl, según un comunicado de la compañía.
Tres de estas cuatro estructuras serán geográficas (América, Asia y Europa/Africa) mientras que la cuarta se llamará «nuevas empresas» (new business ventures), cada una con su respectivo director general (CEO).
Stahl, que ejercía las funciones de director general adjunto, «se dedicará a otros intereses y oportunidades», informó él en un comunicado, una forma elegante de decir que abandona la empresa sin que se conozca su ocupación futura. Según el comunicado, el CEO Douglas Daft y Stahl mantuvieron «una larga conversación sobre la potencialidad de este nuevo modelo». Luego de lo cual, según la versión oficial, Stahl «llegó a la conclusión de que, habiendo ayudado a la empresa a rediseñar su agenda y sus prioridades, había llegado la hora de buscar desafíos gerenciales en otra parte».
Lo cierto es que los resultados no habrían acompañado la gestión del ejecutivo saliente, y Daft -colocado en el puesto de CEO para reformular la estructura de la empresa luego de la debacle sufrida a raíz de la aparición de botellas contaminadas en Europa- habría decidido prescindir de su «colaborador», que venía trabajando para el gigante de las bebidas desde hacía más de veinte años. Entre los diversos cargos que desempeñó se contó el de responsable para el área latinoamericana. Era jefe operativo y vicepresidente ejecutivo desde abril del año pasado.
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