8 de enero 2001 - 00:00

Sigue pelea por reforma previsional

El socialista Alfredo Bravo y la radical Elisa Carrió pedirán hoy a la Justicia la nulidad e inconstitucionalidad de la reforma previsional, sancionada por Fernando de la Rúa mediante decreto de necesidad y urgencia.

Bravo, Carrió y compañía se pusieron a la ofensiva, a 10 días de haber lanzado un frente, Argentina República de Iguales, en abierta oposición a la Alianza que ellos integraron hasta octubre. De esta forma, salieron a diferenciarse del mismo Frepaso, que -todavía en el oficialismo-amenaza con voltear el decreto, pero una vez que se inicien las sesiones ordinarias, en marzo.

«Las disposiciones establecidas por el decreto violan los beneficios de la seguridad social contemplados en el artículo 14 bis de la Constitución nacional»,
afirman Bravo, Carrió y Héctor Polino (PSD) en el escrito que llevarán esta mañana a Tribunales. Los legisladores también consideran que el Presidente «atentó» contra la división de poderes porque «asumió labores legislativas».

«El Poder Ejecutivo invadió la zona de reserva legal absoluta y, por otra parte, no ha demostrado que se encuentre en las circunstancias excepcionales que hicieran posible seguir los trámites ordinarios previstos por la Constitución nacional para la sanción de leyes», agregan los ex aliancistas.

Los diputados señalaron que el artículo 99, inciso 3, de la Carta Magna señala que el Poder Ejecutivo Nacional «no podrá en ningún caso, bajo pena de nulidad absoluta e insanable, emitir disposiciones de carácter legislativo».

Promesa

Luego de la embestida judicial, los socialistas y la Carrió prometieron promover la derogación del decreto en el Congreso, vía un proyecto que preparó Polino.

A continuación, si el Frepaso y el Justicialismo coinciden en la misma postura, plantearán el debate de una nueva ley jubilatoria, redactada por la chaqueña, a la que suscribieron los socialistas democráticos.

En esa nostálgica iniciativa, se eliminan las AFJP y se reinstaura el sistema de reparto.

En vísperas de la peregrinación al Palacio de Justicia,
Bravo se prodigó ante los micrófonos. Primero, salió a replicarle a José Luis Machinea, quien había calificado de «inconscientes» a los legisladores críticos. «El ministro habla como si la Argentina viviera en la abundancia», masculló el socialista.

«El inconsciente es él, que habla como si el país viviera en la abundancia, como si hubiera trabajo, como habíamos prometido antes de las elecciones del 24 de octubre, y como si la línea de pobreza no hubiese aumentado», subrayó Bravo.

Lamento

En la andanada radial, aprovechó para fustigar a Carlos Chacho Alvarez, algo que se convirtió en un clásico desde que el jefe del PSD cortó amarras.

Respecto de la propensión a las renuncias y las rupturas del frepasista, Bravo analizó que «es una actitud de cortarse solo». Ya dejando el rol de psicólogo, se lamentó de que «se trata de una actitud propia de su formación política, no hay nada que hacer». «Chacho viene justamente de un movimiento y los movimientos no son orgánicos, en cuanto a sus estructuras, a sus responsabilidades y a su rendir cuentas cuando se toman o se deciden algunos hechos», reflexionó con cierta ironía sobre la influencia del peronismo.

Mientras, Graciela Fernández Meijide salió a justificar el decretazo en la oposición del Congreso (aun cuando la Alianza, numéricamente, acaricia el quórum propio en Diputados), el frepasista «rebelde» Jorge Giles advirtió que sería un «desatino» que Alvarez «dé marcha atrás» en la decisión de la fuerza de rechazar el decreto de reforma previsional firmado por el presidente Fernando de la Rúa.

«Sería un grave desatino que la cúpula del Frepaso, empezando por Alvarez, se abra y deje esta lucha en la nada por cuestiones de evitar roces políticos. Además, nos dieron el respaldo, así que ahora no pueden retroceder», advirtió.

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