Sin fondos

Economía

Ser funcionario de un organismo internacional pareciera no ser rentable. El norteamericano Paul Wolfowitz, No 1 del Banco Mundial, estuvo en Turquía y debió descalzarse al ingresar a una mezquita. Reflejó que en lugar de aprobar créditos para países pobres como es su tarea, está más para recibirlos. Alan Greenspan cobraba sólo 250.000 dólares al año (poco en EE.UU. y mucho menos para el titular de la Fed), movía los mercados, pero nunca mostró un agujero en su gestión. En todo sentido. ¿Será por esto que Duhalde ponderaba cuando era presidente a Wolfowitz?

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