Buenos Aires - En paralelo a las gestiones que lleva el ministro de Economía, Roberto Lavagna, el gobierno bonaerense abrirá en los próximos días un frente de negociación propio con los tenedores de bonos provinciales defaulteados, que suman un monto total de 2.700 millones de dólares.
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A pesar de que anteriormente existieron contactos epistolares -hubo varias notas cruzadas-esta vez, el vínculo será personal: entre el 17 y el 25 de noviembre, el ministro de Economía provincial, Gerardo Otero, viajará a Europa para encarar una ronda de diálogo con acreedores.
Luego de una oferta de un grupo de tenedores para aceptar una quita de 40%, el ministro hará su gira por distintos países europeos pero, en principio, se abocará a «explicar» cuál es la situación financiera de la provincia, además de -obviamente-escuchar las demandas de los acreedores.
Esa explicación no es casual: días atrás, puertas adentro, estalló un conflicto entre las dos carteras de Economía a partir de que trascendió que la provincia aceptaría la quita de 40% propuesta por algunos tenedores.
Desde La Plata negaron que la provincia haya «evaluado» aceptar ese ofrecimiento y ratificaron que la marcha de la negociación está «atada» a lo que gestione el gobierno nacional que, como se sabe, promueve una reducción de 75%. «La propuesta definitiva de la reestructuración de la deuda provincial recién estará lista en el primer trimestre de 2004», sostienen los bonaerenses para diluir la presunción de que hay un preacuerdo con un grupo de acreedores.
De todos modos, Buenos Aires debe hacer su propia gestión. Para eso en agosto contrató, vía licitación pública, al City Group Global Market como asesor financiero. En definitiva, la deuda bonaerense tiene características propias: por caso, el grueso está emitido en euros.
Otra particularidad es que los tenedores de bonos son pequeños accionistas, repartidos especialmente en Italia y Suiza. «Eso podría complicar una negociación global», advierten desde la provincia porque no existe un comité representativo de todos los acreedores.
Una parte, en cambio, está en manos de fondos de inversión que son tenedores de porciones minoritarias de la deuda. Con esos grupos sí se avanzó con mayores definiciones, pero ninguna es, todavía, definitiva.
De hecho, en La Plata advierten que recién en la primera mitad del año próximo la provincia tendrá perfilada una oferta para los tenedores de bonos. Hasta entonces, a pesar de no desatender una negociación nacional, el gobierno bonaerense -a estricto pedido de Felipe Solá- avanzará con sus propias gestiones.
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