30 de agosto 2023 - 12:14

Dolarización: desde Ecuador advierten sobre los riesgos que implicaría para la economía argentina

Alberto Acosta, economista ecuatoriano, habló de la experiencia de la dolarización en su país y advirtió sobre los problemas que representa seguir ese camino para la Argentina.

Reemplazar el peso por el dólar, puede ser un gran riesgo.

Reemplazar el peso por el dólar, puede ser un gran riesgo.

El economista ecuatoriano Alberto Acosta, autor del libro Breve Historia Económica del Ecuador, habló sobre la propuesta de dolarizar la economía argentina de Javier Milei y la comparó con la experiencia en su país para advertir sobre los problemas que trae ese proceso de reemplazo monetario a los países que lo aplican.

“A ratos, me sorprende que en Argentina se esté planteando la dolarización luego de la experiencia que tuvieron con la Convertibilidad”, comenzó diciendo Acosta en un programa radial. Y aseguró que convertibilidad y dolarización son decisiones de política económica que sacrifican lo que son los mecanismos de política monetaria y cambiaria.

“Para ponerlo en términos quizás mucho más gráficos, me parece que es como que un paciente que utilizó un tiempo una droga dura, fíjese, la convertibilidad, y que no le fue tan bien, y que le resultó difícil superar esa droga, esté ahora pensando en pasar a una droga aún más dura, la dolarización”, ejemplificó el economista al respecto.

Y, por otro lado, señaló que Ecuador tiene una economía que está “atrapada por la rigidez de la dolarización oficial que se adoptó hace más de cuatro lustros”. Dijo que ese proceso se realizó sin preparación alguna y que, en ese momento, se convenció a la sociedad de que no había otra salida y de que “era un mecanismo para prevenir la hiperinflación”.

Dolarización en Ecuador: un caso con muchos problemas

Así, Acosta advirtió que, hoy, ve que el mismo mensaje se está dando a la sociedad argentina, pero advirtió que ese paso lo que hace es que el Estado argentino pierda el control monetario y pasaría al control de otro Estado.

“Eso es lo que sucedió con Ecuador cuando se perdió el sucre como moneda de curso legal, y no desapareció la influencia monetaria estatal externa, en este caso concreto, a través del Estado norteamericano”, advirtió.

En consecuencia, dijo que la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) va a ser la que influya en el manejo monetario y cambiario de un país que dolariza y que ni siquiera va a consultar con el país, tal como sucede con Ecuador: “Nunca le han consultado si conviene o no una medida de política monetaria en los Estados Unidos”, comentó.

En el caso de la experiencia ecuatoriana, Acosta mencionó que “hay gente que lo defiende a capa y espada, es el gran objetivo de la política económica”, pero señaló que, “si hacemos un análisis más detenido, vamos a encontrar una serie de debilidades y una serie de problemas sumamente complicados”.

Al principio, pareció bueno dolarizar

Reconoció que, si bien, en su momento de inicio, la dolarización sí dio es una sensación de estabilidad, porque ya no existe el problema de las devaluaciones y eso permite tener un escenario de más largo aliento, pero consideró que “la inflación que se maneja alrededor de un dígito no puede entusiasmarnos de manera exagerada, puesto que en gran parte del tiempo la inflación ecuatoriana ha estado sobre la inflación de los Estados Unidos, lo cual ha revaluado el tipo de cambio real”.

Advirtió, en este sentido, que se trata de un tema ya mucho más complicado y difícil porque está revaluando el tipo de cambio real y “están siendo cada vez más costosa nuestras exportaciones”.

Asimismo, comentó que la dolarización no se ha reflejado esto en una caída sustantiva de las tasas de interés. La tasa activa es superior a los rendimientos en dólares vigentes en varios países vecinos que no se han dolarizado, por ejemplo, Colombia, Bolivia, Perú y Costa Rica. “Nosotros tenemos un problema muy serio y una banca oligopólica y la dolarización no sirvió para reducir las tasas de interés como se ofreció a inicios del año 2000”, dijo.

Por otro lado, mencionó que el reemplazo de la moneda local por la estadounidense tampoco ha garantizado como se ofreció muchas veces el equilibrio fiscal. “Por el contrario, la rigidez cambiaria presiona a un creciente endeudamiento externo y, así, la economía ecuatoriana, sobre todo durante el gobierno de Correa, tuvo un incremento de su deuda vertiginoso, tratando de sostener el funcionamiento de la economía y luego con Moreno y con Lasso sigue esa presión, ahora simplemente para pagar la misma deuda externa”, describió.

Entonces, aseguró que la realidad es que la economía ecuatoriana depende de la existencia de dólares y que no simplemente funciona por el hecho de tener una rigidez cambiaria. “No se recupera simplemente por la dolarización, sino por los ingresos de dólares que vienen de afuera”, planteó Acosta.

Migración, petróleo y narcotráfico, los alimentadores

Dijo que las remesas de la migración, los elevados precios de petróleo, el acceso a créditos externos y los dólares del narcotráfico están sosteniendo la dolarización. Y señaló que “eso hace que es evidente, tanto la convertibilidad como la dolarización, que un estado no tiene la plasticidad o la flexibilidad para reaccionar ante shocks externos o ante medidas que simplemente tengan que ver con la estrategia de un gobierno para impulsar determinada situación económica en su país”.

Y ejemplificó el problema diciendo que “es como quitarle el amortiguador a un coche, a un vehículo, cuando uno tiene un amortiguador en un vehículo y cae en un hueco, en un agujero, el amortiguador amortigua y lo mismo es la política monetaria: en momentos de crisis puede intervenir y eso ocasiona en una economía una afectación vía precios”. Así, concluyó que, cuando no hay el amortiguador, el impacto es mucho más duro y eso se refleja en términos económicos vía cantidades: un mayor impacto sobre el empleo y una desaparición de empresas.

“A mí me preocupa mucho que en medio de una economía internacional tan dinámica, tan cambiante, se opte por una rigidez cambiaria. Ecuador, que ha sido un país producto, sigue siendo un país producto, no logra ninguna política efectiva para industrializar el aparato productivo. Y me temo que Argentina, con la dolarización, seguirá siendo un país producto y se cerrarán cada vez más las puertas para una reindustrialización de ese país”, alertó el economista.

Y comentó que Ecuador es la única economía en la región que no ha llegado todavía a los niveles de prepandemia, entre otras cosas también por la rigidez cambiaria. “Nosotros tuvimos que enfrentar la grave crisis desatada por la pandemia con una política económica en la cual no teníamos herramientas monetarias y cambiarias que nos habrían permitido aligerar los impactos de esta realidad”, aseguró.

Por qué es popular la dolarización

Finalmente, dijo que lo que hace que sea popular la dolarización es la estabilidad de precios. “Entonces, tenemos los sectores medios, por ejemplo, que pueden acceder a mayores bienes de consumo, incluso a viajes con tasas muy bajas de aportación por cada compra que hacen. Ahora, para los sectores populares también tiene esa ventaja. Lo grave, lo tremendamente grave es que muchas veces ese tipo de compras a través de créditos no se reflejan realmente en una lógica que entienda que los precios que están pagando son excesivamente elevados”, detalló.

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