24 de noviembre 2008 - 00:00

Sorpresa y suba no fueron tales

Una hora antes del cierre se confirmó que Barack Obama nombraría como secretario del Tesoro al actual gobernador de la Fed de Nueva York. Lo que hasta ese entonces había sido una rueda anodina (oscilaba entre +2% y -1%) se salió disparada hacia arriba, de manera que al sonar el martillazo de cierre el Dow trepaba 6,54%, a 8.046,42 puntos. La pregunta es: ¿la designación de Timothy Geithner significa el retorno de los buenos tiempos? La respuesta estricta es: no. De lejos, Geithner era el favorito para ocupar este puesto, por lo que la sorpresa no fue su nombramiento, sino que Obama comenzara a armar su gabinete. De los 12 bancos federales, el de Nueva York es el que lidera el comité de crisis, por lo que en el aspecto instrumental esta decisión representa la continuidad de la línea Paulson-Bernake (que hace un año vienen luchando sin demasiados éxitos hasta ahora). Si bien políticamente Geithner es un "pollo" de Larry Summers y de Kissinger, con experiencia en las crisis de Brasil, Tailandia, México, etc., no es economista y ha tenido varios "pifies" en este sentido (se lo considera muy "pro Wall Street"). El último fue la instrumentación del rescate de AIG y su posición como una figura clave en la supervivencia del Citi. Si bien el volumen de la última rueda casi duplica al promedio mensual, antes de entusiasmarnos no olvidemos que tuvimos vencimiento de opciones y que de todas maneras la semana termina con el Dow retrocediendo 5,3% y el S&P 500 8,4% abajo (lo peor fueron los papeles financieros, que se desplomaron 24%). La caída de la tasa de 10 años a 3,18% (tocó 2,99%, mínimo histórico), por primera vez desde 1958 debajo del dividendo del S&P 500, sugiere que la búsqueda de seguridad continúa en un mercado accionario que permanece sobrevendido. Por suerte, esta semana sólo tenderemos cuatro ruedas.

Dejá tu comentario

Te puede interesar