25 de julio 2001 - 00:00

Suavizarán el impuesto al cheque

Domingo Cavallo no quiere que las modificaciones en la aplicación del impuesto al cheque compliquen más la economía. Por eso, ordenó a los responsables de reglamentar los cambios que suavicen al máximo las modificaciones que se preparan en el Congreso. La aplicación de la alícuota de 6 por mil no sería inmediata para los principales sectores, como la construcción y el comercio. Además, se posibilitará que el impuesto se descargue de los aportes a la seguridad social, además del IVA, Ganancias y Ganancia Mínima Presunta. Prometen que no se afectará el dinero que el público ya tiene depositado en sus cuentas. Sólo habrá una embestida directa sobre las cooperativas y las mutuales, donde se sospecha que hay una elusión de casi $50 millones mensuales.

El gobierno podría no aplicar en el corto plazo el aumento de la alícuota del tributo a los créditos y débitos bancarios, más conocidos como «impuesto al cheque», a 6 por mil. En cambio sí aceleraría al máximo posible, para cuando tenga sanción el proyecto de ley de ajuste que hoy discutirá el Senado, la aplicación de otros tres puntos que se consideran fundamentales: la ampliación a algunas operaciones de cajas de ahorro; la eliminación de las exenciones a las mutuales y cooperativas y la posibilidad de incluir a los aportes a la seguridad social como compensación por el pago del tributo.

Estas conclusiones fueron las que se definieron anoche en una reunión especialmente citada para discutir el impuesto al cheque entre el secretario de Ingresos Públicos, José María Farré, sus principales asesores sobre el tema, y el titular de la Dirección General Impositiva (DGI), Roberto Sericano, con su propia tropa. En ese encuentro los recaudadores trataron, por orden expresa de Domingo Cavallo, los alcances que deberá tener el impuesto con el propósito de ponerlo en práctica lo antes posible luego de la sanción de la ley habilitante por parte del Poder Legislativo.

«La idea es que el público prácticamente no sienta los cambios, salvo que sean para mejor», aseguraba ante Ambito Financiero uno de los técnicos del Ministerio de Economía que trabajaba anoche para darle forma a la aplicación de la nueva etapa del impuesto al cheque. Para cumplir con esta premisa, el asesor aseguraba que, salvo para algunos sectores puntuales que se están determinando y a los cuales se quiere tener específicamente controlados, la aplicación de la alícuota de 6 por mil se podría demorar en el tiempo. En realidad sería una medida que el Ministerio de Economía y la AFIP podría tomar hoy, ya que la ley de creación del tributo, de abril de este año, posibilita la ampliación a esos niveles. Sin embargo, la idea de Cavallo, aconsejado por Farré, es la inconveniencia de alterar tan drásticamente las reglas de juego para el gran público. Por eso se esperaría, probablemente más allá de setiembre, para ampliar la presión en este tributo.

Con esta tesis sobre la mesa, se analizaba anoche la situación de varias actividades que por su movimiento diario directamente se convertirían en no rentables por la aplicación de esta alícuota. Entre otros rubros con problemas se mencionaban la construcción, droguerías, el comercio vía hipermercados, cigarrillos y textiles.

Lo que sí se aplicaría en el corto plazo, son los tres puntos fundamentales sobre el impuesto al cheque que se incluyen en el proyecto de ley que hoy tratará el Congreso. El primer punto es la eliminación de las exenciones a las mutuales y cooperativas, un sector donde según la DGI se estarían evadiendo 50 millones de pesos mensuales por parte de las grandes empresas.

El segundo punto que se definía anoche es el alcance final que tendrá el impuesto sobre las cajas de ahorro. Ya es un hecho definitivo que en la reglamentación por parte de la AFIP, se respetarán los ahorros que tenga el público en los bancos, con lo cual sobre los movimientos que se realicen sobre estos montos no se pagará el tributo. Lo que aún no está claro, es el mecanismo que utilizará la AFIP para controlar que cada contribuyente gaste únicamente el monto ahorrado o su salario sin necesidad de pagar el tributo. Las quejas del organismo recaudador parten de la dificultad de cruzar la información exacta de los movimientos del público en general.

El tercer punto que se reglamentará rápidamente es la posibilidad de que las empresas puedan descontar el impuesto de los aportes a la seguridad social. Según la visión de Economía, esta alternativa atraería a muchas empresas a blanquear trabajadores para poder descargar el costo del impuesto al cheque. Según el asesor de Economía, «esta alternativa es lo que convertirá en el régimen en algo más atractivo que el actual».

Lo que ya está prácticamente asegurado es que cuando el impuesto llegue al nivel de 6 por mil, permanecerá la imposibilidad de descontar de IVA, Ganancias y Ganancia Mínima Presunta, del porcentaje obligatorio de entre 0 y 1,5 y 2,5 por mil según corresponda.

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