No coincidirán, seguramente, los vecinos de la Capital Federal, pero sí parece haber coincidencia entre Mauricio Macri y Jorge Telerman en un tema que han eludido, claro, durante la campaña electoral porteña: el aumento de las tasas de Alumbrado Barrido y Limpieza, impuesto conocido como ABL.
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La idea ya se deslizó el año pasado, y, durante la campaña electoral, el economista Néstor Grindetti -director del Banco Ciudad y mencionado como futuro ministro de Hacienda de Macri-también la mencionó, tal vez inoportuno.
La intención no es presentarlo como un aumento general de esa tasa, sino como una modificación de los valores fiscales para adecuar las cuotas del ABL específicamente en las zonas de mayor valor inmobiliario de la Capital Federal.
«No puede ser que en Recoleta paguen $ 22 de ABL y $ 400 de expensas», son algunos de los argumentos en los que encuentran puntos en común macristas y funcionarios de Telerman.
Otro de los fundamentos en que se sustentaría un eventual avalúo es que la recaudación del impuesto municipal es similar a la del pago del impuesto a las patentes. De ABL, el gobierno porteño recaudó $ 381.700.000 en el primer semestre del año y de Patentes de Vehículos en General, $ 354.500.000 en el mismo período, y esas cuentas hacen pensar en que la tasa municipal está baja.
Argumento
Para agregarle más fundamentos a la medida, está el argumento de la diferencia entre el valor de las propiedades en la zona norte con respecto a las del sur de la Ciudad.
Claro que, hasta ahora, la Legislatura porteña se viene resistiendo a aprobar medidas de ese tipo, lo que sería un escollo para quien se arriesgue a enviar un proyecto para aprobar un avalúo en la Capital Federal.
El gobierno de Telerman viene estudiando el tema, pero la puesta en marcha de una medida de ese tipo no traería al jefe porteño un beneficio durante su gestión, que termina en diciembre. Lo único favorable que encontraría la administración del gobernante saliente es la proyección de una mejor recaudación para el plan de gastos 2008 que dejará para Macri.
De ese modo, la medida, sobre la cual los macristas prefieren por el momento mantener en mutismo, deberá ser estudiada por el jefe de Gobierno electo.
De todas maneras, si Telerman impulsara hoy una reforma para aumentar los impuestos municipales, no lograría éxito en la Legislatura sin los votos del bloque de Macri, que es el de más número en el recinto porteño.
Por el momento, el gobierno de Telerman quiere cerrar el tema del déficit presupuestario. Macri le pide que termine el ejercicio con las cuentas equilibradas, pero tampoco quiere el sucesor de Telerman que se frenen obras y con sólo ahorrar en gastos, la actual administración no lograría reunir alrededor de $ 600 millones que necesita para cubrir el aumento salarial a los empleados municipales que otorgó este año.
Por eso, en principio, Telerman enviará a fin de mes el proyecto de ley para reasignar partidas que aún no está terminado. Por un lado, amortiguarían el déficit con mayor recaudación que con distintas medidas logró aumentar el mes pasado. A esa mejora se le agregará un plan de facilidades de pago para cobrar a morosos del Impuesto a los Ingresos Brutos, pero aún faltaría para cerrar en déficit cero.
Entre otros debates, dentro del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, se incluye la posibilidad del avalúo inmobiliario como medida que estaría orientada a difundir que sería una compensación para los vecinos del Sur, si los del Norte pagan más, pero no habría, claro, consulta a los contribuyentes.
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