14 de noviembre 2000 - 00:00

Suben la tasa a 3 grandes firmas del Reino Unido

Londres (Bloomberg) --Hubo un tiempo en que un ejecutivo británico se vestía para trabajar usando ropa interior St. Michaels, viajaba al extranjero en «la aerolínea favorita del mundo» y todas sus conversaciones telefónicas se hacían por cortesía de la red nacional de telecomunicaciones. No más. Marks & Spencer Plc, British Airways Plc y British Telecommunications Plc han tropezado con dificultades y ya no son más la elección automática, ni siquiera en el Reino Unido.

Las acciones de las tres empresas han caído en los últimos meses y las tres están luchando para mantener sus calificaciones crediticias.


British Airways, sin embargo, parece estar superando el mal trance luego de poner a un australiano en la cabina de comando. British Telecom está empezando a tomar las medidas correctas para vender activos y reducir su deuda. Pero M&S está teniendo problemas para reinventarse. El 7 de noviembre, Moody's Investors Service le aplicó una revisión a la calificación de riesgo de la mayor minorista de indumentaria del país. Fue el mismo día en que la empresa informó el resultado de su estrategia de vender más barata mercadería poco solicitada. Las ventas cayeron 1,2% en el primer semestre, empeorando hasta bajar 8% en las cinco semanas terminadas el 4 de noviembre, al comienzo de su segundo semestre. La calificación actual de Moody's -"Aa3"- está tres puntos por debajo del grado de inversión.


Las acciones de la empresa bajaron 36% en lo que va de este año. Si no puede modificar la tendencia para Navidad, M&S va camino a un «A2» de Moody, cinco pelda-ños por encima de la categoría «basura» y muy lejos del prestigioso nivel «Aaa» que tuvo hasta febrero de 1999.


Los inversores solicitan ahora una rentabilidad bonificada de alrededor de 140 puntos básicos para comprar los bonos M&S 2004 a 5%, por $ 400 millones, antes que los del Tesoro de Estados Unidos. Eso supera el promedio de seis meses de unos 118 puntos básicos y casi triplica lo que la empresa pagó cuando los bonos salieron a la venta hace 22 meses. El presidente del directorio, Luc Vandevelde, que está en el puesto desde febrero, dijo la semana pasada: «Sabemos que estamos quedándonos sin tiempo, pero sigo ateniéndome a mi pronóstico original de un período de recuperación de dos años». Mejor que ruegue por una feliz Navidad. Arcadia Group Plc, el segundo minorista de indumentaria de Gran Bretaña, expulsó a su presidente ejecutivo, John Hoerner, el fin de semana. En tanto, British Telecom está empezando a encarar la reforma. Luego de una serie de deudas a corto plazo que inflaron sus amortizaciones del 2001 a casi 6.000 millones de libras, la semana pasada la empresa dio algunos detalles sobre cómo planea achicar su pasivo a 20.000 millones de libras para fin del año que viene, de los casi 30.000 millones de libras de principios de año.


BT no concretó la división total que algunos analistas e inversores reclamaban, y en vez de eso estableció una nueva sociedad controlante, o holding, BT Group, para supervisar todas sus filiales separadas. Planea descargar hasta 25% de BT Wireless y su servicio de directorio Yell el año que viene, y obtener más efectivo proveniente de la venta de acciones en su servicio de datos para empresas y de una empresa de red.


La empresa dijo que está poniendo en marcha su programa de escisiones vendiendo 34% de una empresa compartida suiza por 460 millones de libras. Pero el problema no es tanto el deseo de BT de saldar deudas como su capacidad para encontrar compradores para sus activos.


Perspectivas

Como resultado, las dos principales calificadoras dijeron la semana pasada que el anuncio de BT no cambiará su nota crediticia. Standard & Poor's mantuvo el grado «A» con perspectiva negativa, mientras que Moody's mantuvo la nota «A2», equivalente a la de S&P, pero con una perspectiva estable. Los bonos 2028 a 5,75% de la empresa rinden unos 260 puntos básicos más que la deuda del gobierno británico, cercano al mayor spread jamás logrado y más de los alrededor de 200 puntos básicos de hace seis meses. En contraste, las medidas para resucitar a British Airways, la mayor aerolínea de Europa, parecen estar fructificando. BA anunció la semana pasada una mejora sextuplicada de sus beneficios del segundo trimestre, alcanzando 192 millones de libras. Sus acciones subieron 40% en las dos últimas semanas, luego de bajar alrededor de 30% en los dos meses previos.

Rod Eddington, contratado en abril para manejar BA, dijo que sería «implacable» para eliminar rutas improductivas, concentrándose en clientes que dejen más ganancias y apartándose de las rutas de recorridos cortos, que están desangrando a la empresa. También decidió vender «Go», la filial de tarifas bajas de BA, que perdió 15,2 millones de libras en los 12 meses concluidos en marzo. Moody's puso la calificación «A2» de BA bajo revisión el 10 de agosto.


Te puede interesar