El gobierno autorizó ayer una suba en el precio mayorista de la energía eléctrica que incluirá a todos los usuarios industriales y comerciales, y regirá a partir del 1 de setiembre. El ajuste sigue excluyendo a las casas de familia, con lo que ya se puede afirmar que no habrá aumentos de tarifas para los residenciales este año. El alza entra dentro del proceso de normalización del precio de la generación para superar la crisis energética que sigue latente. Además, con el mismo objetivo, ya está prácticamente decidido adelantar una hora los relojes a partir del 1 de octubre en todo el país. Con esa medida, se gastará menos energía en la hora pico y se necesitarán menos recursos del Estado para cubrir los costos de las generadoras.
Por otra parte, al eliminarse prácticamente el uso de combustible líquido, se reducen los costos de la energía. También disminuye el déficit de Cammesa con las generadoras, que debe financiarse en parte con recursos del Estado, al ser insuficiente el precio mayorista incluido en las tarifas (aun con el aumento decidido ayer).
Como consecuencia de ese debate, el Congreso aprobó una ley que fijó como horario oficial el huso horario menos cuatro horas de Greenwich, con cambio al -3 entre octubre y febrero, pero que nunca llegó a aplicarse.
Diversos estudios demostraron que con esa modalidad no se ahorraba energía.
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