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11 de marzo 2003 - 00:00

Sufriría más quita el BODEN

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Según las cifras que maneja el gobierno, a junio de este año la deuda pública se ubicará en u$s 166.121 millones, con un aumento de u$s 21.600 millones con respecto a la deuda registrada al 31 de diciembre de 2001, antes del default y la pesificación. Antes del fallo redolarizador, para la mayor parte de los especialistas económicos, las cuentas para renegociar la deuda del gobierno nacional cerraban de la siguiente forma: aplicando una quita de 70% sobre la deuda emitida en jurisdicción extranjera que se ubica en u$s 57.000 millones, no aplicando quitas sobre la deuda con organismos internacionales ni sobre los préstamos garantizados que ya se pesificaron y, por lo tanto, sufrieron su respectivo descuento (algunos analistas sostienen que, para no hacer trato discriminatorio con la deuda local, habría que hacer una quita sobre los préstamos pesificados de tal forma que en la quita general el descuento sea igual al de la deuda externa). Con un escenario de ese tipo, el superávit primario que tendría que tener en los próximos años el país ascendía a 4 puntos del producto, aproximadamente.





Por eso, Carlos Pérez, de Fundación Capital, advierte: «Si al ahorrista local le dan un bono en dólares, se lo vuelve a meter en la quita de deuda».

Así, cuanto más se extienda la dolarización, más se aumenta la deuda y más se deberá extender la quita sobre ella. Siguiendo este razonamiento, para un país que no va a recibir capitales en forma importante por muchos años y que registrará tasas de crecimiento muy modestas en la próxima década, ya se anticipa que cualquier exceso en los niveles de endeudamiento deberá compensarse con algún tipo de renegociación compulsiva, ya sea a través de cuotas, alargando plazos o reduciendo tasas.

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