Superávit comercial saltó a u$s2.656 millones en mayo por derrumbe de importaciones y mejora en exportaciones

Las compras al exterior cayeron casi 33% anual, afectadas principalmente por las bajas en bienes intermedios y combustibles. Las ventas subieron 21,7%, impulsadas por productos primarios.

Las importaciones cayeron casi 33% anual en mayo.

Las importaciones cayeron casi 33% anual en mayo.

En mayo el superávit comercial creció a u$s2.656 millones, la cifra mensual más alta desde que hay registros. El saldo se consiguió tanto por un derrumbe de las importaciones, en un contexto de aguda recesión y profunda depresión en la actividad industrial, como por una mejora de las exportaciones a raíz de la recuperación del sector agrícola y mayores excedentes en el rubro energético.

De acuerdo con los datos oficiales del INDEC, durante el mes en cuestión las compras al exterior sumaron unos u$s4.966 millones, lo cual implicó un desplome del 32,8% (-u$s2.420 millones) respecto del mismo mes del año pasado.

Las caídas más significativas se verificaron en bienes intermedios y energía, generando un ahorro de u$s1.363 millones en comparación con mayo de 2023.

Por la crisis industrial, cae la demanda externa de insumos y energía

El magíster en Relaciones Comerciales Internacionales, Federico Vaccarezza, explicó en diálogo con Ámbito que más de dos tercios de las importaciones las explican 100 grandes empresas que traen principalmente insumos intermedios, los cuales reflejan el nivel de demanda interna. En ese sentido, remarcó que el menor nivel de adquisiciones responde a la crisis del mercado local.

A modo de ejemplo, el especialista recordó que ACINDAR, que produce la mayor parte del acero del país, frenó sus hornos por tres semanas para no sobre stockearse, dado el bajo nivel actual de consumo. Como resultado, la producción metalúrgica no encontró piso en mayo, cayó casi 18% en términos anuales y su uso de capacidad instalada se redujo en 13 puntos porcentuales vs 2023, según información de ADIMRA.

Paralelamente, en el quinto mes del año las ventas externas treparon 21,7% anual (+u$s1.360 millones) y alcanzaron los u$s7.622 millones, el número más elevado desde octubre de 2022. El incremento fue explicado fundamentalmente por el repunte en los principales cultivos del país (soja, maíz y trigo) y en petróleo, que aportaron más de u$s970 millones adicionales respecto del mayo anterior.

Sobre la dinámica del agro, cabe resaltar que las estimaciones para la campaña actual de soja avizoran una producción de 50 millones de toneladas, el doble de la registrada en la campaña previa que fue perjudicada por la peor sequía en mucho tiempo. Sin embargo, la cifra no sería demasiado distinta a la de 2022, cuando las exportaciones de productos como el maíz, el trigo o la harina de soja eran mayores (en buena parte por efecto precio), lo cual da más indicios de un rebote a niveles previos a la sequía que de un verdadero crecimiento.

Respecto del aporte que el sector energético realizó al superávit comercial, Vaccareza lo adjudicó fundamentalmente a la menor demanda de la industria, que explica cerca de un cuarto de la demanda energética total, lo cual deja también un mayor excedente para vender a otros países.

Camino a un superávit comercial récord en 2024 pero ¿a qué costo?

A partir de estos valores, en los primeros cinco meses de 2024 el país acumuló un saldo comercial positivo de u$s8.812 millones, cuando en el mismo período de 2023 se había observado un déficit de u$s2.660 millones.

Por el lado de las importaciones se verificó un ahorro acumulado anual de u$s7.975 millones, explicado principalmente por las reducciones en productos energéticos, como gasoil, GNL, energía eléctrica, gasolinas y fueloil, y en bienes intermedios como porotos de soja, partes de celulares y tubos de acero sin costura (que habían tenido un pico de demanda el año pasado para la construcción del gasoducto Néstor Kirchner).

En cuanto a las exportaciones, el incremento en términos anuales fue equivalente a unos u$s3.497 millones adicionales, siendo el trigo y la soja los productos que más mejoraron luego del desplome que habían sufrido por la sequía.

La recuperación en las cantidades exportadas pudo compensar una caída del 8% en los precios de los productos que Argentina le vende al mundo. En paralelo, la baja de importaciones respondió tanto a un declive de precios como a un declive aun mayor de las cantidades, en el marco de la peor crisis económica desde 2002 y trabas burocráticas que encuentran las empresas a la hora de traer insumos desde el exterior.

En lo que va del año, Brasil y China se mantuvieron como los dos principales socios comerciales pese a los ataques propiciados por funcionarios del Gobierno de Javier Milei a los jefes de Estado de aquellas dos naciones. El tercer lugar lo ocupó Estados Unidos, país con el cual Argentina se encuentra más alineado en términos ideológicos en estos momentos.

En términos de variaciones se destacaron los aumentos en las ventas de productos primarios a paises asiáticos, principalmente Vietnam, y de combustibles a Chile.

De cara al futuro, Vaccarezza advierte que el superávit comercial de 2024 podría alcanzar un récord inédito pero muestra preocupación respecto del costo que esto significaría. "Atravesar este sufrimiento para juntar u$s8.000 millones no se si vale tanto. Esás estrangulando la actividad económica", sentenció.

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