Del superávit comercial récord de agosto, sólo una cuarta parte llegó a las reservas

Economía

Las exportadoras liquidaron casi u$s1.300 M menos que las ventas declaradas. El mercado advierte por el drenaje de divisas, pero el Gobierno ve una dinámica mejor que la de otros años para esta época.

Según los datos publicados la semana pasada por el INDEC, agosto tuvo el mayor superávit comercial de toda la historia para un octavo mes. Sin embargo, sólo una cuarta parte de ese saldo positivo impactó en las reservas. El organismo estadístico informó un balance positivo de u$s2.339 millones, impulsado por un récord de exportaciones declaradas en la Aduana, que tuvieron su tercer mejor registro de la serie.

Sin embargo, las ventas efectivamente liquidadas en el mercado de cambios fueron apenas el 84% del total. Al mismo tiempo, se pagaron más importaciones que las declaradas. Esto hizo que el balance cambiario mensual de bienes del Banco Central arrojara un superávit de sólo u$s608 millones.

Se trata de los ya conocidos comportamientos especulativos de las empresas participantes del comercio exterior, que se incrementan cuando la brecha entre el dólar oficial y los paralelos se expande y crecen las expectativas de devaluación a futuro. Comportamientos que, a su vez, incrementan las presiones devaluatorias ya que fuerza al BCRA a vender más divisas en el mercado mayorista para cubrir el desbalance entre oferta y demanda, como ocurrió a fines de agosto y a comienzos de septiembre.

El INDEC, que mide las declaraciones de operaciones comerciales en la Aduana en su informe mensual del Intercambio Comercial Argentino, había registrado exportaciones por u$s8.093 millones en agosto. En cambio, el cobro de exportaciones de bienes del BCRA fue de u$s6.806 millones, según el Balance Cambiario del mes. Esto implicó un desfase de u$s1.287 millones. En otras palabras, no se liquidó el 16% de lo vendido. Aunque ambos números nunca coinciden, el desbalance fue muy superior al de meses previos.

En paralelo, ocurrió lo inverso con los importadores: se pagaron exportaciones por u$s6.198 millones, es decir, u$s444 millones más que los u$s5.754 millones de compras declaradas. Así, entre ambos movimientos, del superávit comercial mensual de u$s2.339 millones hubo u$s1.731 millones que no llegó a las arcas del Central.

La consultora LCG destacó que por primera vez en el año el resultado comercial cambiario presentó un valor menor a los u$s1.000 millones y que estuvo “explicado principalmente por la baja liquidación de divisas por parte de los sectores exportadores, mientras que las importaciones continúan mostrando niveles elevados”. Esto se explicó porque en agosto el superávit del sector Oleaginosas y cereales cayó 18,7% contra julio y el déficit del resto de los sectores de la economía creció un 16,9%. Todo esto impactó en la cuenta corriente cambiaria, que mostró un saldo negativo (de u$s301 millones) por primera vez desde noviembre de 2020.

Reservas y dólar

Esta dinámica encendió una luz de alarma respecto de las reservas del BCRA, que representan el poder de fuego con el que interviene en el mercado oficial para sostener la política de ancla cambiaria para intentar consolidar la lenta desaceleración de la inflación mensual y en el mercado financiero para contener la brecha cambiaria. Con todo, el ingreso de los u$s4.326 millones de DEG enviados por el FMI fue lo que evitó una caída de las tenencias internacionales brutas, que finalmente subieron en el mes en u$s3.599 millones.

Es en este contexto que, en las últimas semanas, reavivó la demanda de dólares a través del MEP y el contado con liquidación y presionó sobre estas cotizaciones. Así, las variantes no intervenidas (operadas con acciones o en Senebi) superaron los $190. En el mercado se agita la lectura de que la tendencia cambiaria actual no es sostenible y que habrá una devaluación luego de las elecciones, algo que el Gobierno descarta.

En el Gabinete económico, la lectura es contrapuesta. Destacan que no hubo grandes sobresaltos cambiarios pese al ruido generado antes y después de las PASO. Y señalan que la dinámica de la oferta y la demanda mayorista del dólar comenzó a estabilizarse en las últimas jornadas. En esa línea, según fuentes privadas, ayer el BCRA compró u$s10 millones en el mercado oficial e hilvanó su cuarta jornada consecutiva sin ventas netas.

En los despachos oficiales enfatizan que, por la estacionalidad más desfavorable, septiembre siempre es un mes de saldo vendedor y que el de este año es significativamente menor al habitual. Por caso, a falta de sólo tres ruedas para el cierre mensual, el Central acumula ventas por u$s693 millones. En septiembre de 2020, había resignado por esta vía u$s1.618 millones; en 2019, u$s1.322 millones; y en 2018, u$s1.988 millones.

En ese marco y pese a números que muestran un crecimiento de las compras al exterior canceladas, empresarios importadores salieron a reclamar por lo que consideran un incremento en las trabas dispuestas por el Gobierno para acceder al mercado de cambios para traer bienes desde afuera ante la escasez de divisas.

Distintas fuentes oficiales consultadas por Ámbito recalcaron que no hubo ningún cambio en el sistema de pagos de importaciones y que el Gobierno no está pisando las autorizaciones de compras al exterior. Sí señalaron que en algunos productos se registran demoras, generadas en los países de origen a raíz de la crisis global. Y mencionan el caso de los microprocesadores y los neumáticos.

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