La Bolsa de Nueva York cerró hoy con un descenso del 7,33 por ciento en el índice Dow Jones de Industriales y perdió, por primera vez desde agosto de 2003, la cota de los 9.000 puntos.
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El Dow Jones de Industriales, el índice más importante de Wall Street, bajó 678,91 puntos (-7,33%) hasta 8.579,19 unidades, un año después de que alcanzara su máximo histórico de 14.164,53 puntos.
El deterioro del Dow Jones se está produciendo con una rapidez que asombra a los analistas más veteranos de Wall Street, pues el pasado 26 de septiembre cerró por encima de los 11.000 puntos y el 3 de octubre por encima de las 10.000 unidades.
La gran volatilidad que hay en el mercado hizo que, entre la campanada que marca el final de la sesión regular de la Bolsa de Nueva York y el cierre definitivo, el indicador del Dow Jones perdiera casi un 1 por ciento más.
El mercado Nasdaq, donde cotizan la mayoría de las empresas de tecnología e informática, perdió 95,21 puntos (-5,47%) hasta 1.645,12 unidades, mientras que el selectivo S&P 500 retrocedió 75,02 puntos (-7,62%) hasta 909,92 unidades, un año después de que alcanzara un récord de 1.565,15 puntos.
El índice compuesto NYSE, que agrupa todos los valores cotizados en la Bolsa de Nueva York, bajó 496,39 puntos (-7,87%) hasta 5.809,96 unidades. De este modo, los principales índices de Wall Street cerraron por séptimo día consecutivo en rojo. El Dow Jones y el S&P 500 han bajado un 39,4 y un 41,8 por ciento, respectivamente, desde que el 9 de octubre de 2007 alcanzaran sus máximos históricos.
El optimismo con el que comenzó la jornada, por unos resultados de IBM mejores de lo esperado, se esfumó pasada la media sesión por el miedo de los inversores a que la crisis crediticia puede arrastrar a la economía mundial a una recesión y por la preocupación por la salud del sector automovilístico estadounidense.
Las acciones de General Motors fueron las que más bajaron en el Dow Jones al perder un 31,11 por ciento de su valor y cerrar a 4,76 dólares, un nivel que no se veía desde los años 50, después de que Standard & Poor's pusiera al fabricante en observación para una posee rebaja de su calificación.
Los títulos de su competidor Ford descendieron un 21,8 por ciento hasta los 2,08 dólares. La crisis crediticia y del sector financiero está dificultando aún más la recuperación del sector automovilístico estadounidense, que atraviesa una grave crisis, debido a las dificultades que están teniendo los consumidores para acceder a créditos para comprarse un coche.
Las acciones de IBM, que comenzaron al alza, bajaron un 1,71 por ciento hasta los 89 dólares, a pesar de que en el tercer trimestre ganó 2.800 millones de dólares, un 20 por ciento más que en el mismo período de 2007.
A la caída de Wall Street también contribuyeron el fuerte descenso de las acciones de las firmas financieras: Citigroup (-10,21%), Bank of America (-11,18%), JPMorgan Chase (-6,67%), Goldman Sachs (-10,31%), Wachovia (-28,85%), Morgan Stanley (-25,89%) y Merrill Lynch (-25,92%).
Los valores de AIG bajaron un 23,2 por ciento hasta los 2,39 dólares, a pesar de que la Reserva Federal anunció el miércoles que inyectará en esta compañía otros 37.800 millones de dólares a cambio de títulos de la aseguradora estadounidense.
Los inversores tomaron nota de los datos difundidos por el Departamento de Trabajo de EE.UU., que informó de que la cifra semanal de solicitudes de subsidio por desempleo descendió en 20.000 la semana pasada y se ubicó en 478.000. Las obligaciones a diez años bajaron en el mercado secundario de la deuda y ofrecían una rentabilidad, que se mueve en sentido contrario, del 3,76 por ciento, frente al 3,66 por ciento del cierre del miércoles.
¿La industria automotriz, primera víctima industrial de la crisis?
La automotriz parece ser la primera industria en recibir con dureza el impacto de la crisis financiera. Es que las previsiones negativas de ventas en el sector se sumaron a las estrepitosas caídas en las acciones de General Motors y Ford.
Hoy un informe privado dio perspectivas más sombrías sobre el mercado automotor estadounidense. El Instituto de mercadotecnia Global Insight pronosticaró una merma aún más abrupta en las ventas, que totalizarían 13.600.000 vehículos, haciendo caer las ventas al nivel más bajo en casi dos décadas.
Además, Standard & Poor's dijo que podría recortar sus calificaciones sobre General Motors Corp y Ford Motor Co, y sus unidades de financiamiento, más profundamente hacia territorio especulativo debido a las débiles ventas de autos a nivel mundial.
La rebaja en las perspectivas "refleja el estado de rápido debilitamiento de la mayoría de los mercados automotrices del mundo, junto a las condiciones de los mercados de capitales, que siguen siendo un desafío serio en un futuro previsible," dijo el analista de S&P, Robert Schulz, en un comunicado.
Esto hizo que las acciones de GM se desplomaran casi 32% y llegaran a su nivel más bajo en 56 años. Mientras que los papeles de Ford descendieron 22% para tocar el precio que tenían un cuarto de siglo atrás.
Derrumbes en Latinoamérica y nuevas caídas en Europa y Asia
Las plazas latinoamericanas siguen reflejando el pesimismo generalizado de los inversores sobre las perspectivas de la economía mundial. La más afectada este jueves fue la de Lima, que perdió 8,77%, la principal de la región, Sao Paulo cayó 3,92%, Buenos Aires -4,99%, México -1,78%, Bogotá -2,31 y Santiago -1,61%.
"El problema estructural estadounidense persiste, pese a la reducción de las tasas de interés y el plan de rescate de las instituciones en peligro, y eso provoca volatilidad en los mercados", explicó el economista Roberto Dotta en Sao Paulo.
En Europa, el CAC 40 de París perdió un 1,55%, a 3.442,70 puntos, el Footsie-100 de Londres cedió un 1,21%, a 4.313,80 puntos, y el Dax de Francfort bajó un 2,53%, a 4.887,00 puntos.
El Ibex-35 de la bolsa de Madrid cerró la sesión con una pérdida del 3,83%, pasando por primera vez desde el verano (boreal) de 2005 bajo el umbral de los 10.000 puntos, concretamente 9.902,9.
La bajada de las tasas de interés anunciada el miércoles no logró devolver la calma a los mercados europeos y sólo favoreció una recuperación "de los valores más atacados recientemente", explicó Jean-Bernard Parenti, de SwissLife Gestion Privée.
La nota discordante la puso la bolsa de Moscú: el RTS terminó en fuerte alza de 10,91%, recuperando buena parte de sus pérdidas de la víspera.
Por su parte, la Bolsa de Reikiavik suspendió sus cotizaciones hasta el 13 de octubre, luego de que el gobierno de Islandia nacionalizara el principal banco del país, Kaupthing. El segundo y el tercer banco de Islandia fueron nacionalizados a comienzos de la semana.
Los mercados asiáticos registraron una mezcla de alzas y bajas. Al día siguiente de un derrumbe histórico del 9,38%, el más grave en 21 años, la Bolsa de Tokio cerró con una ligera baja del 0,50%. La bolsa de Hong Kong ganó 3,31% y la de Singapur 3,40%. En cambio, la de Shanghai perdió un escaso 0,84%, la de Taipei 1,45%, Sídney 1,50% y Nueva Zelanda 0,13%. En Yakarta, los operaciones seguían suspendidas el jueves tras un derrumbe del 10% durante la sesión del miércoles.
"Los mercados siguen escépticos en cuanto a la coordinación internacional para plantar cara a los problemas del sistema financiero", escribieron los economistas de Barclays Capital en una nota a sus clientes en la que predicen que las Bolsas mundiales seguirán volátiles los próximos días.
Los operadores está a la expectativa también de la reunión que mantendrán el viernes en Washington los ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G7 -Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia y Japón- para discutir sobre los medios para "reforzar los esfuerzos colectivos" frente a la crisis.
Washington acogerá asimismo los encuentros del G20, que reúne a los principales países ricos y emergentes, y las reuniones de otoño (boreal) del FMI y el Banco Mundial.
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