Tarde, tal vez: gremios sin freno aunque Kirchner les exige ahora responsabilidad

Economía

Néstor Kirchner habló ayer de la «responsabilidad» con que hasta ahora vienen desarrollándose las negociaciones salariales. Y también de que trabajadores y empresarios tengan un «punto claro de equilibrio» que permita darle gobernabilidad al país. Hoy, y en realidad toda la semana, estará a prueba: se reúne la mesa directiva de la CGT y lo que se descuenta es que saldrá el esperado reclamo de aumento del salario mínimo. Hugo Moyano va por todo antes de las elecciones y no deja nada para después de octubre. Hasta pedirá más ayuda para auxiliar a las obras sociales sindicales en momentos en que más ingresos tienen las arcas gremiales. En paralelo, los estatales de ATE harán su paro el viernes.

Luego de ocho meses sin sesionar, por la crisis interna, Hugo Moyano logrará hoy reunir al Consejo Directivo de la CGT con lo que cristalizará el pacto que selló con otras dos facciones gremiales: la de Luis Barrionuevo y la de los autónomos Gerardo Martínez y Andrés Rodríguez.

Fueron necesarias tres cumbres de la «mesa chica», que integran diez caciques de la CGT, para destrabar un conflicto que se arrastraba desde 2006, tras los incidentes del 17 de octubre pasado, durante el traslado de los restos de Juan Domingo Perón a San Vicente.

Primero fue un encuentro casi secreto en la UOCRA, luego una cita en la UOM, mientras que la última reunión fue en la sede de UATRE, el gremio que controla Gerónimo «Momo» Venegas.

Tal como este diario detalló hace dos semanas, el Consejo Directivo sesionará para elevar un triple pedido a la Casa Rosada:

  • Convocar al Consejo del Salario para discutir una suba del salario mínimo que sugieren elevar de $ 850 a $ 1.050, que en los hechos significa un incremento de 23% y generará un efecto cascada sobre otros rubros salariales como las asignaciones familiares.

  • Comenzar a evaluar un mecanismo de salvataje a las obras sociales que enfrentan situaciones financieras críticas, planteo que va atado a un reclamo dirigido a Moyano para que permita «cogobernar» la APE que controla un hombre de su tropa, Juan Rinaldi.

  • Para que bloquee el accesode la CTA al directorio del PAMI, asunto que está pendiente en el Senado y que podría orientarse ante una mediación del gobierno. La fórmula es simple: en vez de que por ley quede establecido que un lugar es para cada central, la CGT quiere que diga que los dos son para representantes gremiales. Después, claro, harán lobby para que el gobierno designe a sus representantes y no a los de la CTA.

  • Entre tanto reclamo, la CGT saldrá a respaldar la campaña oficial de traspaso de los jubilados de la órbita privada a la estatal.

    Además de esa agenda temática, la CGT reunida en plenario elevará un pedido de audiencia a Kirchner que, en vez de limitarse a un mano a mano entre el Presidente y el dirigente camionero, sea entre el patagónico y los diez miembros de la «mesa chica».

    La reunión de la reconciliación formal, que marcará el regreso de Barrionuevo a las oficinas de Azopardo, se produce en medio del debate por los incrementos salariales que por estas horas atraviesa otro pico de tensión por la amenaza de paro -luego suspendido-del transporte urbano.

    Moyano, que arrió a un puñado de sindicalistas a la Casa Rosada a firmar acuerdos ficticios por subas de 16,5% -que, en realidad, rondan 20%-, ayer reaccionó contra la postura de las empresas que negocian con la UTA al cuestionar la amenaza de lock out.

    De hecho, Moyano pronunció sin filtro las palabras que más temprano había masticado Kirchner desde el atril de la Casa de Gobierno cuando agradeció, con todo de advertencia, la «moderación» de los gremios y los empresarios a la hora de negociar los incrementos salariales.
  • Dejá tu comentario