21 de agosto 2006 - 00:00

Tarifas aéreas ''diferenciales''

«Esta administración está dispuesta a defender hasta el último peso que le corresponde a la empresa. No podemos permitir que un puñado de agencias de turismo ponga en peligro la propia subsistencia de Aerolíneas Argentinas.» El vocero de la aérea, Jorge Molina, salió así al cruce de las quejas de un grupo de agencieros que aducen que las ventas de pasajes en el exterior a destinos dentro de la Argentina cayeron 40% por efecto de la aplicación de la «tarifa para no residentes» impuesta por Aerolíneas.

Desde hace años -más precisamente desde la salida de la convertibilidad- es un hecho que en diversos sectores de la economía hay precios para locales y precios para visitantes. Si bien esta realidad se hace más evidente en áreas directamente relacionadas con los turistas (sobre en la hotelería,excursiones, etc.), también se verifica en algunos centros comerciales, parte de cuyos inquilinos (en especial, en el sector indumentaria) les cobran otros valores a los extranjeros. Esto no debería llamar la atención, dado que sucede en numerosas naciones de todo el mundo. Por dar sólo un ejemplo, los residentes de la Florida pagan una fracción del valor comercial para ingresar a los parques de diversiones de la zona de Orlando (DisneyWorld, Universal, Sea World, etcétera).

Sin embargo, los pasajes aéreos parecían haber quedado fuera de esta modalidad comercial. Pero según denuncia Aerolíneas, algunos agencieros habían «hecho justicia por mano propia», lo que no sólo les provocaba una pérdida en la venta de tickets de cabotaje, sino también una caída en la venta de pasajes internacionales.

Esas agencias vendían « paquetes» -por caso-Miami/ Buenos Aires/El Calafate y vuelta. El precio era, obviamente, global (por todos los tramos sin distinción) y en dólares. Lo que hacían (según fuentes de Aerolíneas) era vender en dólares, pero emitir el pasaje de cabotaje en pesos, quedándose con la diferencia. El perjuicio para la línea de bandera era doble, porque para poder hacer eso debían traer al pasajero desde el exterior en una aerolínea distinta, porque de lo contrario Aerolíneas les aplicaba la tarifa en dólares al venderles el «paquete».

Esta situación se modificó el mismo día que el gobierno autorizó la suba de las bandas tarifarias; ese día Aerolíneas creó la «tarifa para no residentes», que es aproximadamente el doble de la que se les cobra a quienes viven en la Argentina, sea cual hubiera sido la aerolínea en la que llegaron al país.

«Cerca de 5% de los aviones que van a destinos turísticos se vende a extranjeros, pero 20% de esos aviones corresponde a pasajes vendidos a tarifa social, o sea, la que se aplica a quienes viven en esos destinos. Una cosa compensaba la otra, pero detectamos que casi no estábamos transportando 'extranjeros' y que, además, caían nuestras ventas en el exterior. Y eso no podíamos permitirlo», asegura Molina.

Por eso, a partir de la semana pasada hay una segunda «tarifa para no residentes»: es la que se les cobra a quienes llegan al país en una aérea diferente a Aerolíneas; este valor duplicaría el que pagarán los que viajan por Aerolíneas. Esto, desde ya, provocó protestas de los agencieros.

El ejecutivo asegura que están en contacto con las entidades que los agrupan «para poner un poco de orden en el mercado; las agencias son nuestros principales socios, y no vamos a dejar que un puñado de empresarios que quieren vivir de Aerolíneas sabotee esa fructífera relación».

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