Temen EE.UU. y Europa brusca suba del crudo
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En la misma línea, la Unión Europea (UE) advirtió que recortar la producción puede contribuir a la volatilidad del mercado.
«Es comprensible que la OPEP intervenga», declaró el portavoz de la Comisión Europea, Gilles Gantelet, «pero nos tememos que sea una decisión precipitada» y que el recorte pueda provocar «una subida brutal de los precios. Eso provocaría un efecto 'yo-yo', que es precisamente lo que se quiere evitar».
Esperanzas
Pero las esperanzas de los EE.UU. y la UE se esfumaron cuando el ministro de Petróleo de Arabia Saudita, Ali Al-Nuaimi, confirmó ayer desde Viena que la OPEP reducirá «probablemente» su producción de petróleo alrededor de un millón y medio de barriles diarios. Las expectativas internacionales de un recorte más moderado radicaban justamente en una gestión de ese país ante sus diez socios.
La perspectiva de una baja de la producción, poco tiempo después de la crisis de los precios del año pasado, preocupa a los países consumidores y, en particular, a los Estados Unidos, cuya economía comienza a dar fuertes indicios de enfriamiento. Lo que se teme es que una suba adicional de los combustibles convierta esa desaceleración en una verdadera recesión. De cualquier manera, en los mercados no hay por el momento previsiones de subas descontroladas.
«Teníamos previsto un barril de Brent a 24 dólares de promedio en 2001 y, pese al ajuste, pensamos que la tendencia no cambiará», afirmó Clay Smith, analista de Commerzbank. Los analistas parecen menos preocupados que los EE.UU. y Europa.
«Espero una disminución de 1,5 millón de barriles diarios. Quizás intenten ir más allá, pero no hay certeza de que lo consigan», afirmó Mehdi Varzi, analista en Londres de Dresdner Kleinwort Benson.
Analistas
Otros analistas prevén que Irán e Irak no lograrán convencer a los miembros del cartel de reducir la producción en 2 millones de barriles diarios. «Una disminución de 2 millones de barriles diarios sería una decisión drástica. Y no estoy seguro de que 1,5 millón menos no sea ya una medida drástica», afirmó Peter Gignoux, analista de la Salomon Smith Barney.
En cuanto a las repercusiones de la probable reducción de la producción de la OPEP sobre la cotización del crudo, los analistas consideran que la medida ya fue integrada por el mercado. Según Gignoux, «los precios deberían mantenerse como actualmente» entre 24 y 26 dólares el barril de Brent.
Más allá de las especulaciones, una frase del presidente de la OPEP, el ministro argelino de Petróleo, Chakib Khelil, dejó pensando a muchos.
«Nosotros, como OPEP, asumimos que Irak volverá a producir a completa capacidad. Si después hay una escasez de oferta en el mercado, la OPEP estará allí para responder», señaló.
Como Irak está restringida por las Naciones Unidas en su producción de crudo, tal asunción por parte de la OPEP le asignaría una cuota que no podría cumplir, lo que implicaría de hecho una restricción adicional de la oferta.


