16 de enero 2001 - 00:00

Temen EE.UU. y Europa brusca suba del crudo

Londres (Reuters, Bloomberg, EFE, AFP) - En medio de fuertes llamamientos de los Estados Unidos y la Unión Europea contra la intención de la OPEP de recortar su producción en la reunión que celebrará mañana en Viena, los precios del petróleo subieron ayer 43 centavos en Londres en previsión de una escasez de oferta para los próximos meses.

El crudo de Brent, de referencia en Europa, subió 1,67% hasta 26,18 dólares por barril en los contratos para febrero en una jornada de poca actividad debido al feriado en los Estados Unidos.

Todas las miradas se concentran en la crucial reunión del miércoles de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), en la que se espera se reduzca la extracción de crudo en 1,5 millón de barriles, 5,6% de la oferta actual de ese cartel.

Los Estados Unidos y Europa pidieron ayer al bloque que no decida reducir su producción -por primera vez desde 1999- ante la baja que sufrieron los precios en los últimos meses.

El secretario de Energía estadounidense, Bill Richardson, quien ayer culminó sin éxito una gira por el Golfo Pérsico, pidió a la OPEP que no «se precipite» en reducir fuertemente la producción de crudo en la reunión de mañana.

«Acudo con el mensaje de que los países petroleros no tendrían que actuar con precipitación y hacer severas reducciones de su producción», declaró Richardson ante la prensa en Kuwait. «Desde mi punto de vista, esto perpetuaría la inestabilidad que registramos en los últimos años en el mercado petrolero», agregó.

En la misma línea, la Unión Europea (UE) advirtió que recortar la producción puede contribuir a la volatilidad del mercado.

«Es comprensible que la OPEP intervenga», declaró el portavoz de la Comisión Europea,
Gilles Gantelet, «pero nos tememos que sea una decisión precipitada» y que el recorte pueda provocar «una subida brutal de los precios. Eso provocaría un efecto 'yo-yo', que es precisamente lo que se quiere evitar».

Esperanzas

Pero las esperanzas de los EE.UU. y la UE se esfumaron cuando el ministro de Petróleo de Arabia Saudita, Ali Al-Nuaimi, confirmó ayer desde Viena que la OPEP reducirá «probablemente» su producción de petróleo alrededor de un millón y medio de barriles diarios. Las expectativas internacionales de un recorte más moderado radicaban justamente en una gestión de ese país ante sus diez socios.

La perspectiva de una baja de la producción, poco tiempo después de la crisis de los precios del año pasado, preocupa a los países consumidores y, en particular, a los Estados Unidos, cuya economía comienza a dar fuertes indicios de enfriamiento. Lo que se teme es que una suba adicional de los combustibles convierta esa desaceleración en una verdadera recesión. De cualquier manera, en los mercados no hay por el momento previsiones de subas descontroladas.

«Teníamos previsto un barril de Brent a 24 dólares de promedio en 2001 y, pese al ajuste, pensamos que la tendencia no cambiará», afirmó
Clay Smith, analista de Commerzbank. Los analistas parecen menos preocupados que los EE.UU. y Europa.

«Espero una disminución de 1,5 millón de barriles diarios. Quizás intenten ir más allá, pero no hay certeza de que lo consigan», afirmó
Mehdi Varzi, analista en Londres de Dresdner Kleinwort Benson.

Analistas

Otros analistas prevén que Irán e Irak no lograrán convencer a los miembros del cartel de reducir la producción en 2 millones de barriles diarios. «Una disminución de 2 millones de barriles diarios sería una decisión drástica. Y no estoy seguro de que 1,5 millón menos no sea ya una medida drástica», afirmó Peter Gignoux, analista de la Salomon Smith Barney.

En cuanto a las repercusiones de la probable reducción de la producción de la OPEP sobre la cotización del crudo, los analistas consideran que la medida ya fue integrada por el mercado. Según Gignoux, «los precios deberían mantenerse como actualmente» entre 24 y 26 dólares el barril de Brent.

Más allá de las especulaciones, una frase del presidente de la OPEP, el ministro argelino de Petróleo,
Chakib Khelil, dejó pensando a muchos.

«Nosotros, como OPEP, asumimos que Irak volverá a producir a completa capacidad. Si después hay una escasez de oferta en el mercado, la OPEP estará allí para responder», señaló.

Como Irak está restringida por las Naciones Unidas en su producción de crudo, tal asunción por parte de la OPEP le asignaría una cuota que no podría cumplir, lo que implicaría de hecho una restricción adicional de la oferta.

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