Temen que haya todavía mas cortes de luz en Capital y Gran Buenos Aires
La ola de calor que persiste desde hace siete días agravó ayer la situación del sistema eléctrico en Capital Federal y en el Gran Buenos Aires, debido, entre otras cosas, al intenso uso de aparatos de aire acondicionado. Se estima que sólo por esos equipos se requieren 3.000 megavatios más de electricidad, lo que equivale a la producción de casi cuatro centrales térmicas de las más modernas. Lo peor es que el pronóstico es incierto, y la temperatura no cedería hasta el lunes. Esto puede derivar en mayor cantidad de interrupciones del servicio y de mayor duración, sobre todo hoy. En el país, la demanda tocó el mayor nivel de la historia el miércoles y, seguramente, fue superada ayer. En esta situación totalmente atípica, el gobierno amenaza con sanciones si no se aplicaron los planes de contingencia para el verano y, al mismo tiempo, busca con las empresas la forma de atenuar el impacto de la falta de luz en el público.
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Lo que está claro es que el problema está centrado en las redes de media y baja tensión de Edenor y Edesur, además de un problema no relacionado con la temperatura en Cariló, atribuido a la cooperativa de Pinamar.
No hay por el momento déficit de generación, ni problemas con el transporte en alta tensión. Cuando la falla se produce en la red de media tensión la cantidad de usuarios afectados es mayor, por eso la solución suele llegar más rápido (tres horas promedio) que cuando el corte es en baja tensión y sólo afecta a una manzana o a una cuadra.
Se estima que se consumen actualmente 3.000 megavatios sólo en aire acondicionado. Esto está impulsado por los planes de financiación para comprar esos aparatos y porque la tarifa de electricidad está congelada para los hogares, por lo cual hay un uso más extenso de los equipos.
Frente a esta situación atípicade varios días seguidos de intenso calor, las empresas afirman que el sistema «está respondiendo», sobre todo considerando que el nivel de inversión disminuyó en los últimos tres años tras el congelamiento de las tarifas. Sin embargo, para el usuario es verdaderamente muy difícil soportar un corte de luz cuando la sensación térmica llega a 39°, y tiene un costo importante para los comercios que venden productos refrigerados.
Por otra parte, el pronóstico no es alentador. Si las altas temperaturas persisten, puede haber más cortes de luz, con mayor cantidad de afectados y necesidad de más tiempo para recuperar el servicio, aun cuando las distribuidoras Edenor y Edesur pusieron en marcha sus comités de crisis y reforzaron las guardias técnicas.
Los cortes más importantes en el día de ayer fueron en Villa Luro, Villa Devoto, Pompeya, Caballito, Núñez y Villa Ballester.




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