27 de junio 2008 - 00:00

Temor a la inflación derrumbó Wall Street

Un súbito derrumbe sufrió la Bolsa de Nueva York reavivando el temor a la inflación. Las acciones perdieron 3% en el día y el Dow Jones cerró en el nivel más bajo del año. Aquella sensación de que lo peor de la crisis había quedado atrás se desintegró en minutos. Las más afectadas fueron las acciones de bancos, que cayeron 6% a valores de hace diez años. Las automotrices también sufrieron la ola de ventas, y papeles como los de General Motors se desplomaron 11%. Ya cotizan acciones del sector a niveles que no se veían desde hace 50 años. El petróleo estuvo detrás de estos movimientos: marcó ayer un nuevo récord, al superar los 140 dólares. El auge de los commodities es general: se dispararon cotizaciones de soja y maíz, que también clausuraron la jornada en nuevos máximos históricos. Anoche había reuniones de emergencia en la Reserva Federal y se estudiaban medidas para facilitar a grandes inversores la compra de acciones de bancos de manera tal de inyectar liquidez al sistema financiero norteamericano.

Temor a la inflación derrumbó Wall Street
La Bolsa neoyorquina sufrió ayer un duro derrumbe de 3,03% y quedó en su menor nivel de los últimos 21 meses. El récord histórico del petróleo, la recomendación de analistas de vender acciones bancarias y de automotrices y las preocupaciones por menores ganancias golpearon al mercado.

Los inversores encontraron pocos argumentos para calmar sus ánimos en medio de una serie de noticias negativas. El índice Dow Jones finalizó a 11.453,42 puntos, perforando los pisos que había tocado en enero, cuando se produjeron ventas generalizadas por la crisis de hipotecas.

«El precio del petróleo está ahora en 140 dólares y hay preocupaciones reales de que el crecimiento global se encamine hacia una seria desaceleración,y eso está golpeando a todos los sectores», dijo Eddie Bakker, director gerente de ventas de Calyon Securities.

La Reserva Federal decidió anteayer detener la baja de tasas que había arrancado en agosto. Ahora la entidad que preside Ben Bernanke está más preocupada por lo que suceda por la aceleración de la inflación. Claro que no será fácil que aumenten las tasas, ya que dificultaría la recuperación del mercado bursátil. Los bonos norteamericanos volvieron a ser refugio de los inversores, asustados ante la ola de pérdidas en el mercado. Y el dólar perdió terreno frente al euro y otras monedas por la debilidad de la economía norteamericana.

Entre las tecnológicas la tendenciafue aún peor. El índice NASDAQ, que agrupa a la mayoría, perdió 3,33%. Las acciones de Research in Motion ( fabricante del Blackberry) se derrumbaron 13,3%, luego de que la firma proyectara un crecimiento de sus ganancias menor que el esperado.

Las acciones de Oracle, el tercer mayor fabricante de software del mundo, cedieron 5%. Por su parte, las acciones de Nike (muy ligadas al ciclo económico) cayeron 9,8%

  • Pérdida acumulada

    Desde el arranque de junio, el Dow Jones acumula una pérdida de 9,4%, la peor desde la merma de 18% ocurrida en 1930 durante la Gran Depresión. Las 30 acciones que lo componen cayeron en un mes en que el petróleo alcanzó nuevos récords y el índice de desempleo subió hasta el máximo de 2004. Además, se estima que las pérdidas de las entidades financieras por la crisis de hipotecas de alto riesgo («subprime») llega a nada menos que u$s 400.000 millones.

    «Fue otro día pésimo. Hastaque no conozcamos los resultados de bancos y empresas correspondientes al segundo trimestre, lo mejor es mirar la situación desde el costado», señaló James Dunigan, de PNC Advisors.

    Todos los mercados se vieron arrastrados por la pérdida en Wall Street. La Bolsa de Buenos Aires, que actúa prácticamente desconectada, había sido la única que abrió con una leve alza impulsada por Tenaris. Pero finalmente fue recortando terreno y el índice Merval cayó 0,9%.

    No le fue mejor a las acciones europeas, que mostraron caídas de 2,5% en promedio. Además de lo sucedido en Wall Street, en el Viejo Continente preocupa la fuerte desaceleración de la economía y los problemas que se acumulan por la apreciación continua del euro frente a la divisa norteamericana.

    No se espera una recuperación inminente del mercado. Por el contrario, primero habrá que esperar los balances y luego el período de vacaciones de verano en el Hemisferio Norte. Probablemente una nueva historia arranque en setiembre, pero nadie apuesta a una recuperación firme ante los indicios de que la debilidad mundial se prolongará durante todo 2009.
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