"Estados Unidos está satisfecho con los progresos que hizo la Argentina», dijo ayer el subsecretario de Asuntos Internacionales del Tesoro norteamericano, Timothy Geithner. Fue tras el desayuno que mantuvo con el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, y que además contó con la presencia del secretario de Finanzas, Daniel Marx; el ministro de Defensa, Ricardo López Murphy, y el vicecanciller Horacio Chighizola.
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La ayuda financiera para la Argentina estará lista muy pronto, estimó ayer Geithner. «Se puede alcanzar pronto», respondió en el breve contacto mantenido con la prensa. Sin dar precisiones sobre el contenido de la reunión, el funcionario norteamericano indicó que desde el gobierno de su país están «esperanzados en que, con las medidas económicas adicionales y en preparación, pronto se pueda alcanzar un acuerdo para obtener el blindaje».
El enviado de Bill Clinton dijo estar al tanto de la situación argentina y señaló que su presencia en el país se relaciona con la necesidad de dar «luz verde» a la ayuda financiera internacional, ya que el Tesoro norteamericano (el Ministerio de Economía de ese país) es el encargado de monitorear este tipo de megapréstamos.
Al mediodía Geithner almorzó con economistas argentinos en el Club Americano, ubicado en Viamonte al 1100, con la intención de obtener información más precisa sobre las perspectivas del país para 2001. «Si sale aprobado el blindaje, ¿cuánto esperan que crecerá la Argentina?» fue una de sus preguntas. Los presentes dieron diferentes cifras.
Dieron su opinión Pedro Lacoste, Carlos Rodríguez, Ricardo Arriazú, Carlos Melconian y Vladimir Werning (del JP Morgan). Coincidentemente con la opinión de varios de los presentes, Geithner avaló la teoría de que «en las actuales circunstancias, resulta contraproducente efectuar un ajuste fiscal». Le explicaron, en inglés, que el lanzamiento en 1994 de la jubilación privada explica en gran parte el actual déficit fiscal (los ingresos ahora los reciben las AFJP).
Otra de las dudas de Geithner fue acerca del riesgo-país. «¿Estiman que el anuncio del blindaje bajará la prima de riesgo argentino?», espetó el norteamericano. Y nuevamente todos coincidieron en que el paquete de ayuda ya está prácticamente descontado en los mercados. Trascendieron detalles de la conformación del mismo, teniendo en cuenta que a las necesidades financieras de 21.500 millones de dólares del programa para 2001 se deben sumar los vencimientos de 5.000 millones en letras del Tesoro.
La ayuda del FMI será de 14.000 millones aproximadamente, en tanto que la del BID y el Banco Mundial simplemente será la de renovar los vencimientos de créditos que la Argentina debería estar cancelando en 2001. No habrá fondos frescos de esos organismos ni tampoco de los Estados Unidos. Geithner evitó comentar durante el almuerzo la conformación del paquete de ayuda financiera. De hecho, sólo vino a recoger información, no a suministrarla.