Trabajo busca evitar el paro en Austral con conciliación
-
Todos los descuentos de Cuenta DNI disponibles este fin de semana
-
Plazo fijo: ¿Cuánta ganancia se obtiene al invertir $400.000 durante 30 días?
Ricardo Jaime
Como se recordará, Gerardo Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual -dueños de Marsans- condicionaron la llegada de casi medio centenar de nuevas máquinas a la firma de un acuerdo de paz social con los gremios, por al menos cinco años. Desde ese anuncio, APLA se lanzó a una seguidilla de medidas de fuerza más o menos encubiertas, con el obvio propósito de torpedear ese posible acuerdo.
Una de esas medidas fue, por caso, tratar de impedir la llegada al país de un Airbus 320-200, una aeronave que aguardaba en Egipto ser traída a Ezeiza, ya pintada con los colores de Aerolíneas Argentinas y matriculada con la sigla LV-BNZ.
Por eso la empresa debió emplear una tripulación de Air Comet -aérea española controlada por Marsans- para que el avión (el primero de su tipo que volará para Aerolíneas) arribara ayer a esa terminal, lo que fue considerado como una victoria no menor en la sede de la compañía. En este marco debe leerse el comunicado de Aerolíneas Argentinas de ayer: después de explicar que la máquina « reforzará la flota de corto y mediano radio de la compañía» y asegurar que implica «un importante salto en la renovación tecnológica del parque de aviones ya que se trata de un avión de nueva generación», agrega que «reafirma la decisión de concretar una monoflota Airbus para los vuelos de corto, mediano y largo rango».
En otras palabras: aun cuando Jorge Pérez Tamayo, líder de APLA, siga clamando por el retorno de los vetustos MD (no se fabrican más desde que McDonell Douglas fuera adquirida por Boeing) a la flota de Aerolíneas, la decisión de convertirla en «toda Airbus» está tomada y se mantiene.
En el comunicado se agrega que la empresa diseñó «un plan de incorporación de pilotos y tripulantes de cabina y de capacitación de técnicos para la asistencia de este nuevo tipo de aviones», a pesar de que APLA pactó con Jaime la formación de pilotos de AA para volar MD, que no tiene en su flota.
Está previsto que un A-320/ 200 como el aterrizado ayer se incorpore al plantel de AA dentro de dos semanas, y otros dos en el próximo bimestre. Se trata de máquinas para unos 165 pasajeros, con autonomía cercana a los 5.500 km, lo que los convierte en competidores directos del Boeing 737 (en todas sus versiones), el avión más vendido del planeta.
El plan de incorporación de aviones incluye la llegada de aviones similares al A320, como los A319 y los A321; también aparatos de cabina ancha (más de un pasillo) como los A340/ 300, A330 y posiblemente A380, el avión de pasajeros más grande del mundo, pero que todavía no vuela comercialmente.
Esto debería conformar a Jaime, quien agregó en sus declaraciones de ayer (una infrecuente aparición en los medios de este funcionario que elige a los periodistas con los que conversa) que la llegada de más aviones «es un reclamo de todos los gobiernos provinciales y de los usuarios».
Desde UALA dijeron: «Muy lindas las declaraciones de Jaime, pero hasta ahora no se puso en contacto con nosotros». En realidad, los dirigentes de estos 270 comandantes ya no confían en el secretario, y pretenden ser recibidos por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.




Dejá tu comentario