Un antiguo plan que crisis global hizo ahora resurgir
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Cristina de Kirchner
Forma parte de un operativo triple: a la reforma que se anunciará hoy, le seguirían avances con la renegociación de los préstamos garantizados (PG) y, según la hoja de ruta oficial, la presentación del proyecto para reabrir el canje para los holdouts.
¿Se guarda, la Presidente, otro anuncio en el bolsillo? Con sigilo, en Casa Rosada se estudiapara antes de fin de año otra novedad -una «Navidad feliz»- más orientada a la economía real, para amortiguar el impacto de la crisis. ¿Será en el rubro jubilaciones?.
Esta tarde, a las 18, Cristina de Kirchner anunciará el envío al Congreso del proyecto para suprimir las AFJP y disponer la mudanza forzada de sus afiliados al sistema estatal. No lo hará desde la Casa Rosada: la Presidente montará su atril en la ANSeS.
La elección del escenario es sintomática: antiguo búnker de Massa, allí opera Boudou, funcionario que escaló en el ranking de bendecidos de la Presidente. Tanto que en ámbitos privados se lo proyecta como posible recambio de Carlos Fernández en Economía. A pedido de la Presidente, Massa y Boudou diseñaron la estructura que se volcó en el proyecto que esta tarde -o el miércoles a primera hora- será enviado al Congreso.
Anoche, el texto estaba listo. La obsesión fue evitar aspectos que detonen objeciones jurídicas.
Otra vez, aunque hoy será puertas afuera de la Casa Rosada, el gobierno montará un dispositivo elogioso del anuncio como hizo semanas atrás cuando se oficializó la decisión de cancelar la deuda con el Club de París.
La fantasía K, similar a la que se proyectó cuando se anunció el plan de movilidad jubilatoria, gira en torno al supuesto de que la oposición se quedará sin argumentos para refutar la medida. Error: ayer, sin tregua, ya se objetaba el flanco fiscal.
En la Casa Rosada, se asumían anoche las seguras críticasde la oposición como un efecto colateral de los modos extremos de Kirchner. El blanco o negro del ex presidente, que recrea su esposa, estorba -decían en algunos despachos- cualquier aval opositor.
Tuvo que conformarse, entonces, con el staff de rigor: la CGT de Hugo Moyano, los gobernadores e intendentes del PJ, y poco más por fuera de esa matriz: sólo se plegó, con recelo, el universo previsional que, durante años, pataleó contra las AFPJ.
Cíclica, por tercera vez en los últimos 50 días, Cristina de Kirchner apostará de nuevo en un anuncio -como hizo con el Club de París y con la reapertura del canje, ambas medidas andan en cámara lenta- el renacer de su gobierno. Un todo o nada que, hasta ahora, no funcionó.



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