En su habitual almuerzo mensual, la Cámara de Comercio de Estados Unidos en la Argentina (AmCham) invitó al canciller Jorge Taiana para analizar temas económicos y comerciales de la agenda bilateral y las perspectivas del Mercosur.
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Ninguna de las partes admitió que se hablara de la crisis energética, pero trascendidos indicaron que fue uno de los temas centrales de la charla, dado que los empresarios presentes le manifestaron al funcionario su honda preocupación por la probable evolución de aquella. Los presidentes de las petroleras presentes se preocuparon por las posibles sanciones a Shell anunciadas por la ministra de Economía, y también por la demora en las obras de transporte energético que -además de la falta de generación coyuntural (clima) y estructural (falta de inversión) complicaban más aún una situación delicada. Obviamente, no hubo respuestas por parte del ministro: no es su área de incumbencia y mucho menos un tema que comprenda, al menos en sus rudimentos.
Taiana compartió la mesa con Juan Brouchou (Citi), titular de la cámara anfitriona, y con el embajador de EE.UU. Earl Anthony Wayne. En su discurso, Brouchou destacó «la importancia estratégica de la exportación de servicios para el conjunto de la economía argentina como vía de generación de empleo calificado, retención de talentos, aprovechamiento de oportunidad y posicionamiento del país y de sus empresas en el exterior. Agregó que ponía a disposición del gobierno argentino «la agenda de contactos mundiales de las empresas que conforman AmCham para contribuir al desarrollo de las inversiones en el país».
Por su parte, Taiana remarcó que «estamos ante una onda de progreso económico que va a ser sostenible», y afirmó -quizás olvidándose por un momento de algún pasado turbulento- que «hoy en la Argentina ya no existen antagonismos duros como en el pasado; las compañías americanas (sic) son bienvenidas a nuestro país». El canciller se atribuyó el éxito del convenio bilateral por el cual se aumentan las frecuencias aéreas entre ambos países (que en realidad negoció el subsecretario de Transporte Aerocomercial, Ricardo Cirielli) y dijo que «se traducirá en un crecimiento del turismo.