Calisto Tanzi, fundador y ex presidente de Parmalat, montó una fábrica de lácteos cerca de Parma, en 1961, desafiando el monopolio que había en el sector en la Italia de esa época.
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Con el tiempo, la compañía se convirtió en el primer productor de leche de marca de ese país y, luego, pasó a comercializar yogur, jugos de fruta y galletitas en todo el mundo.
En 2002 facturó 7.500 millonesde euros y tiene 35.000 empleados en cerca de 30 países (en América latina, en la Argentina, Venezuela, Brasil, Chile, Uruguay, Paraguay, Ecuador, Colombia, México, República Dominicana y Nicaragua).
La compañía abrió su capital a la Bolsa en 1990. Después de patrocinar a varios deportistas, incluyendo a los pilotos de Fórmula Uno Niki Lauda y Nelson Piquet, compró el equipo de fútbol de la ciudad de Parma en 1991.
Los inversores comenzaron a mostrarse inquietos sobre la posición de capital de Parmalat a comienzos de diciembre de 2003, después de que la empresa admitió que no conseguiría liquidar una inversión de 500 millones de euros en un fondo en las Islas Cayman.
Un título de 150 millones de euros de la empresa venció el 8 de diciembre, pero la compañía consiguió pagar con cuatro días de atraso.
El 19 de diciembre, Parmalat lanzó una bomba sobre el mercado, al revelar que tenía un rojo 3.950 millones de euros en su contabilidad. Los investigadores dicen que el agujero podría exceder los 10.000 millones de euros (12.300 millones de dólares). Las acciones de Parmalat hoy no valen casi nada y recientemente se negociaban a un quinto de su valor original. Enrico Bondi, un conocido administrador de empresas crisis de 69 años, fue nombrado por el gobierno italiano para gerenciar la reestructuración de Parmalat e intentar salvar sus operaciones industriales más importantes (tiene 4.000 empleados en Italia). La familia Tanzi todavía controla 51% de Parmalat por medio de su compañía financiera Coloniale.
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