El mercado accionario procuró reciclar a favor el giro político sorpresivo, dando un marco inesperado de 2 por ciento de incremento en la rueda donde los sucesos eclosionaban, y buscó en la víspera afirmarse en la tónica alcista, hasta llegar a un Merval de «651» puntos, sobre el anterior cierre en los «630» puntos. Pero de allí no pasó, comenzó un rebotar contra ese techo y posterior derrape, que lo depositó en la otra punta de la mesa: perdiendo casi 0,6 por ciento en el día y con clausura en los «627» puntos. Un giro sobre sus talones, denotando que todavía se pisa terreno ignorado y hasta que el nuevo gabinete muestre sus cartas. Actitud como de «pozo de aire», restando el respaldo impulsivo y aguardando hasta ver algo más, antes que intuir. El Burcap actuó nuevamente a la inversa, esta vez sumando 0,6 por ciento, dejando así en su propio microclima a los listados de plazas locales.
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Se dividieron las aguas entre las especies, donde no todo fue en reversa pero, entre éstas, casos muy notorios: como la caída de 9 por ciento en TGS y de 4 por ciento en Telecom -tarifas-, mientras Acíndar confirmaba su buen momento, creciendo 4 por ciento. Juan Minetti, con 6 por ciento de incremento, junto con Acíndar, parecieron recibir señales sobre construcción de obras públicas (que se menciona dentro del programa a implementarse). En tal caso, el PVC de Solvay Indupa también espera de tal política, pero no fue receptora de tironeos de demanda. Por encima de las alzas, el recorrido de Polledo, que viene a los saltos, agregando 10 por ciento más a su raid. La volatilidad será menú de la casa bursátil, dentro de lo que impone la lógica: de un país a conocer. Informate más
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