18 de junio 2001 - 00:00

Una medida oportuna para bajar la evasión

La característica sobresaliente del paquete económico es que le reduce la rentabilidad a la economía negra. Los sucesivos impuestos que fijó cada equipo económico hicieron cada vez más rentable la evasión de impuestos. A mayor presión fiscal, más estímulo para salirse del circuito legal. La suba del Impuesto a la Transferencia de Combustibles (ITC) para el gasoil que pasará de 0,12 de peso a 0,23 de peso y la baja en el caso de las naftas, que irá de 0,486 de peso a 0,416 de peso, corrige una distorsión que no sólo provocaba una alta evasión sino que perjudicaba al consumidor porque en algún momento, sin que lo supiera, compraba combustible adulterado.

Hasta el momento, el ITC para las naftas es de 0,486 de peso por litro, mientras el del gasoil es de sólo 0,12 de peso. Como resultado, la nafta se contrabandea y adultera; el gasoil, no.

• Falsa exportación

Las formas más sofisticadas e inimaginables se utilizan para ingresar nafta sin impuestos en el circuito comercial. Se dice que se simulan exportaciones al Paraguay. Con sellos de la aduana vecina se certifica que se recibe la nafta. En realidad el combustible jamás sale de la Argentina y va a parar a tanques privados que después lo distribuyen.

Ese combustible tiene el octanaje en regla, por lo que las inspecciones de las petroleras o de la Secretaría de Energía jamás podrían detectar que están ante naftas que no pagan impuestos. La nafta se entrega en estaciones de servicio de bandera o «blancas». Hay estaciones que cada tres o cuatro cargas que les envía la petrolera, compran una en el mercado marginal para aumentar su renta. El tema es cuando esa carga es nafta adulterada.

Se afirma que a veces el mecanismo se hace con camiones que cargan combustible en las destilerías y se desvían en el camino. Llegan a un lugar llamado «pozo» donde bajan 30% de su cargamento y lo reemplazan con solventes y otro tipo de derivados. El camión vuelve a sellarse con precintos falsos y llega a la estación de servicio. El estacionero es comprador de buena fe y el público está adquiriendo un combustible que puede dañar su motor. Esta nafta en la jerga se llama «producto».

La falta de control en las firmas que producen solventes estaría facilitando también la adulteración. Según las empresas petroleras, la evasión y el contrabando de combustibles se pueden cuantificar en más de 700 millones de dólares.

Al reducir el ITC a las naftas y aumentar el del gasoil, se le quita rentabilidad al negocio de las naftas de contrabando y adulteradas. Con la nueva carga impositiva el ITC para las naftas se reduce en 0,10 de peso a lo que hay que restarle 0,03 de peso del nuevo fondo fiduciario para obras viales del plan de Infraestructura.

• Distorsiones

Cuando rija la medida, el litro de nafta súper tendría que bajar a 1,06 peso en promedio, en cambio el precio del gasoil estará en 0,63 de peso. Lo ideal es que la brecha entre ambos combustibles se reduzca. Un litro de nafta sin impuestos cuesta alrededor de 0,27 de peso en el mercado internacional; el del gasoil, 0,22 de peso. El ITC, después, distorsiona el precio final. Según las empresas petroleras, una diferencia de entre 0,05 y 0,10 de peso en el precio final de ambos combustibles pondría equidad en el mercado.

El ajuste de impuestos, si se va profundizando en el tiempo, modificaría otra distorsión. La Argentina tiene déficit de gasoil y superávit de naftas, porque las diferencias de precios han hecho que el mercado se incline para el producto más barato, y porque cada metro cúbico que se destila produce la misma cantidad de ambos productos. Por eso, en el último año se están exportando naftas e importando gasoil.

La medida oficial obliga además a blanquear fletes, porque el productor agropecuario ahora exigirá que le facturen porque el crédito de IVA le sirve
. En el caso del transporte de pasajeros, al ponerse el tributo de 10,5% de IVA al boleto y permitir que de este impuesto se descuente el aumento del gasoil, la suba del combustible no debería generar un alza en el boleto. Pero se cree que las empresas de transporte presionarán para trasladar una parte. Además, se beneficia el transporte terrestre de larga distancia al que José Luis Machinea le impuso el IVA de 10,5% a los pasajes de más de 100 kilómetros, sin posibilidad de deducirlo de combustibles.

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