Una suba que es mejor no explicar

Economía

La esquizofrenia es una enfermedad del cerebro caracterizada como un disturbio fundamental de la personalidad, con distorsiones del pensamiento, alucinaciones bizarras, percepciones alteradas, respuestas emocionales inapropiadas y un grado de autismo (según la OMS). La verdad es que cualquiera que siga la evolución de los mercados concluiría que si éstos no son esquizofrénicos, al menos "le pegan en el poste".

¿Cómo explicar entonces que luego del desplome del martes, el Dow se anotara ayer la mayor suba del año trepando 1,41 por ciento a 13.482,35 puntos (de los 147 grupos industriales del S&P 500 sólo 4 retrocedieron)? El "argumento oficial" es que la difusión del Beige Book disparó el rally, al mostrar que la economía se expande de manera moderada en todo el país, sin presiones salariales significativas. Esto repercutió (en el mejor de los casos alejó el temor a una suba de tasas, pero no hizo nada a favor de una merma por parte de la Fed) en los bonos cuya tasa retrocedió a 5,20% anual (la merma fue mínima, pero en la noche llegó a 5,32 por ciento), lo que a su vez alimentó la suba accionaria.

El problema es que la información de la Fed no sólo es anecdótica (y vieja), sucede que el mercado venía subiendo desde antes que se difundiera (con tasas en retroceso y acciones en suba), por lo que esta historia no alcanza para explicar lo ocurrido.

Podemos incluir entonces el inesperado incremento de las ventas minoristas, la suba del petróleo, los rumores sobre la inflación mayorista que se difunde hoy, e incluso los argumentos de un rebote tras las bajas previas. Pero la verdad es que ni así se alcanza a explicar cómo se pueden dejar de lado tan rápidamente los temores que reinaban 24 horas antes.

Por lo de la esquizofrenia, hay que recordar que el mercado no es una persona, sino la suma de las decisiones de todos, que pueden cambiar de un momento a otro sin (o con) demasiadas razones. Por eso el mercado no es esquizofrénico ni mucho menos maligno como pretenden achacarle algunos pensadores que parecen padecer esa enfermedad.

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