Si nos atenemos a lo vivido ayer, lo que más quiere el mercado para seguir por el camino alcista es tranquilidad. Y esto es lo que trasuntó la decisión (si es que realmente la entidad decide algo) del Comité Abierto de la Reserva Federal de no modificar las tasas de interés, sometiéndose en un todo a lo que era la opinión mayoritaria del mercado. Podría parecer exagerado el menosprecio que puede sugerir el párrafo anterior, pero la verdad es que pocas veces en la historia una reunión del FOMC tuvo tan nulo impacto sobre los precios de las acciones, los bonos o la moneda como la de ayer. Sin embargo, ante la falta de datos económicos relevantes (tal vez lo mejor fue el anuncio de la suba en la confianza de los consumidores), de balances capaces de influir sobre el mercado (sólo es destacable la pérdida de Lockheed anunciada tras el cierre de las operaciones) o de simples noticias corporativas (tal vez la más relevante fue el anuncio de fusión entre las tabacaleras T.J. Reynolds y la filial norteamericana de B.A. Tabaco, donde las acciones de ambas empresas subieron 13%, aunque estrictamente fue una noticia del lunes), la generalidad de los comentaristas utilizó la reunión de la Fed para justificar una suba que no esperaban y que en el fondo les resultaba difícil de explicar (hay que reconocer que no siempre las subas o las bajas del mercado obedecen a cuestiones de causa-efecto). A pesar de todo esto el volumen operado fue uno de los más altos en casi un mes, con 1.640 millones de papeles en el mercado tradicional y 2.100 en el electrónico, en tanto la suba de 1,46% del Dow que cerró en 9.748,31 puntos y 2,62% que ganó el NASDAQ nos ponen otra vez "a tiro" para romper nuevos máximos anuales.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario