31 de mayo 2007 - 00:00

Usan a jubilados para subir la temperatura

Ya le costaba al gobierno de Néstor Kirchner calentar la campaña de Daniel Filmus como para que la ola de frío y la crisis energética le cayeran justo cuatro días antes de la elección porteña. Imposible pensar en semejante falta de suerte: amenazas de cortes de energía eléctrica, taxistas -justo en la Capital Federal-manifestando y quemando cubiertas por falta de combustible barato y hasta una confabulación que parece llegar desde los subtes. A pocas cosas puede apelar un gobierno para conjurar semejantes males; los jubilados son una de ellas.

Genio parece ser aquella persona que relaciona dos conceptos que cualquier otro mortal no puede vincular. Néstor Kirchner podría ingresar en esa categoría, si se aplicara también para definiciones de final de campaña. El Presidente ayer unió casi mágicamente la elección porteña con el futuro de los jubilados durante uno de sus clásicos discursos en el Salón Sur de la Casa Rosada, en este caso para anunciar obras en Florencio Varela. Todo en servicio de su candidato y para distraer un poco las mentes del peor día para el gobierno en materia energética.

Pero mientras un improvisado observador puede no entender la relación entre la reforma previsional y Filmus, Kirchner sí tuvo en mente durante ese discurso un dato de infrecuente divulgación: 25% de la clase pasiva argentina vive dentro de los límites de la Capital Federal.

Se explica entonces que dijera en ese acto, en medio de anuncios de subsidios para más obras en ese municipio, que «estamos analizando con Sergio Massa y Filmus el tema del plan de la inclusión jubilatoria en la Argentina». No pocos de los presentes se interrogaron sobre la relación del ministro de Educación con la «inclusión jubilatoria»

De allí en más Kirchner utilizó una buena parte de su mensaje, mechado por puntillosos aplausos, para recordar la situación de la clase pasiva al iniciarse su mandato en comparación con la actualidad.

Por si hacía falta más, hasta Filmus terminó siendo responsable de un posible nuevo aumento previsional y mejores jubilaciones que tienen «que seguir subiendo y obviamente así tendrá que ser», dijo el Presidente. Esa idea será posible, además, gracias a los fondos que, reforma previsional mediante, ya le llueven al ANSeS.

Se supo también ahora que le deberán agradecer a Filmus quienes pudieron jubilarse sin tener la totalidad de los aportes, por la moratoria que convocó la ANSeS. Es 1,2 millón de futuros jubilados, gracias a los cuales ahora Kirchner puede dormir tranquilo, como ayer también explicó en la Casa Rosada.

Por más volteretas que el gobierno haya querido darle al tema, la crisis energética le llegó en el peor momento, cuatro días antes de la elección en la Capital Federal, el peor electorado para Kirchner y el primer test con vistas a octubre.

Recordar las penurias de Raúl Alfonsín en sus días de cortes interminables, fue más que un lugar común entre los funcionarios por estos días. Más aún ayer cuando llegó la noticia que ninguno de los habitantes de la Casa Rosada hubiera esperado: la Central Nuclear de Embalse también salía de servicio y se sumaba a los fallos en Atucha y el transformador de Transener que se incendió y aún no responde.

Hubo que apelar a los amigos de la industria para pedir una parálisis de consumo total, mientras que se preparaba un esquema de cortes en el Gran Buenos Aires.

De tener que hacerlo en la Capital hubiera sido un suicidio político para el pobre Filmus que nunca debe haber pensado que un gobierno especializado en infraestructura y energía hasta en sus genes más íntimos, podría traerle semejante dolor de cabeza en el fin de su campaña.

Más cuando hasta los taxistas, comunicadores temidos por cualquier candidato, habían quedado en medio de la crisis del gas, cuando les cortaron el baratísimo y subsidiado gas que pueden cargar en las estaciones de GNC.

Sólo una esperanza animaba ese sombrío panorama ayer en el gobierno: si la crisis llegaba al final, es decir, afectar la vida de los quisquillosos porteños, una buena parte le asignaría la culpa del hecho a Jorge Telerman, como máximo responsable de la Ciudad. Después de todo, la ignorancia ciudadana sobre cómo funcionan los Estados, en ocasiones es más que útil.

Además, otras previsiones había tomado el gobierno para prever estos imprevistos. De nuevo, Filmus aparecía ligado a los jubilados: esta semana Massa confirmó que los jubilados cobrarán el aguinaldo por adelantado, es decir, junto a los haberes de junio. Pensionados, veteranos de Malvinas y beneficiarios de pensiones contributivas, los acompañarán en todo el país, aunque la prensa sólo mira la Capital Federal, un distrito con suficiente cantidad de ancianos, como para compensar otras penurias.

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