El grupo francés Total vendió sus participaciones en el sector eléctrico argentino, que incluían 63,9% de Central Puerto y 41,3% de Hidroeléctrica Piedra del Aguila. La sociedad compradora está integrada por Miguens-Bemberg Holding, liderado por Carlos Miguens, el banco Merrill Lynch de EE.UU. e inversores argentinos encabezados por Guillermo Reca.
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La operación parece consecuencia de las dificultades del sector de generación por el atraso de los precios de la energía con respecto a los otros países del mundo. La situación afectó especialmente a Total, que compró las participaciones que ahora vende, en agosto de 2001, meses antes de la devaluación y el congelamiento de tarifas.
El grupo francés no sólo no disfrutó de los favorables resultados de la década del 90, sino que se vio afectada por la imposibilidad de hacer frente a las deudas en dólares de las centrales, contraídas en su mayor parte por la accionista anterior, la chilena Gener.
Suspicacias
Su doble rol de productor de gas y generador eléctrico también la hizo objeto de suspicacias dentro del gobierno, al punto que se afirma que le estuvo especialmente dedicada la resolución de la Secretaría de Energía que puso límite al precio de la hidroelectricidad. («Se sientan sobre el gas y sobre el agua para crear dificultades», se habría dicho hace más de un año atrás en dependencias oficiales.)
Total empezó a buscar interesados a principios de este año. Marcelo Mindlin, del grupo Dolphin, que adquirió Edenor a Electricité de France, habría sido uno de los primeros en acercar una oferta, pero sin éxito, en marzo de este año en París.
El grupo Miguens-Bemberg, en cambio, recién incursiona en el negocio eléctrico. Tiene efectivo por la venta de Quilmes y expectativa de que el precio de la energía terminará recuperándose, para sortear la crisis. Pagará u$s 180 millones por las participaciones en las dos generadoras y se hará cargo de la deuda -ya reestructurada por Total- que ronda u$s 430 millones.
Estímulo
La compra hecha por un grupo nacional forma parte también de la pretensión del gobierno de estimular el traspaso de privatizadas a capitales locales. De todas formas, en privado Mindlin suele quejarse porque el gobierno lo alentó para comprar Edenor y hace ya más de un año que le tiene demorado un convenio para aumentar tarifas a usuarios no residenciales.
La sociedad encabezada por Miguens-Bemberg, operará Central Puerto, que tiene 2.165 megavatios de potencia; y Piedra del Aguila, que llega a 1.400 megavatios. En total, 3.565 megavatios, equivalente a casi 20% de la potenciainstalada en el país.
Además, Total es la principal accionista de la central térmica que se está levantando en Santa Fe, con las acreencias que el Estado nacional tenía con las generadoras. En la segunda central, la mayoría accionaria es de Endesa.
El grupo Miguens-Bemberg será el segundo en importancia en el sector eléctrico, detrás de la española Endesa (Central Costanera, Dock Sud, El Chocón y Edesur), y antes que AES de Estados Unidos (Alicurá, Central San Nicolás y Edelap).
Precisamente Total adquirió los activos de la chilena Gener en nuestro país, cuando la empresa trasandina fue adquirida por AES, y la Comisión de Defensa de la Competencia la obligó a desprenderse de los activos en nuestro país, porque hubiera llevado a la norteamericana a tener 30,03% de la potencia instalada (incluyendo la empresa Termoandes).
Total postergó para hoy la información sobre las razones de la venta, pero adelantó que concentrará su actividad en la exploración y producción de hidrocarburos, siendo actualmente el segundo productor de gas del país.