Venta de erotismo sólo para mujeres
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Claudia Kenigsberg y Mariana Pösz, de la revista para el
sector femenino «Sin Límites».
P.: ¿Cuál es la estrategia que emplean para darse a conocer?
M.P.: Comenzamos regalándola a conocidos y hoy se distribuye en forma gratuita en bares y restó vip de Capital Federal, en hoteles alojamiento cinco estrellas y galerías de arte erótico.
P.: ¿Cuál fue la respuesta del público femenino?
C.K.: Muy buena. Recibimos mails con consultas y felicitaciones. Las mujeres valoran que la publicación no caiga en lo chabacano. Tratamos de incorporar contenidos de calidad y abordarlos con la seriedad que cualquier lectora merece.
P.: ¿Cuál fue la reacción de sus familias?
C.K.: Lo tomaron bien y nos apoyaron. Mi hija adolescente todavía lo está asimilando; a veces se entusiasma y hasta colabora, y en otros momentos le da un poco de vergüenza.
P.: Me imagino que se debe haber convertido en toda una fuente de consultas para las adolescentes amigas de su hija...
C.K.: Están en la etapa del despertar sexual y claro que tienen curiosidades y me consultan. Me piden la revista y la leen con entusiasmo. Con ellas noté que no tiene límites de edad, interesa por igual a cualquier mujer.
P.: ¿Y las madres de las compañeras de colegio de su hija?
C.K.: Planteamos el tema de la revista en las reuniones de madres. Nos sorprendimos porque pensamos que iban a reaccionar con prejuicios, pero fue al revés. Muchas ven en la revista una forma de canalizar sus dudas y les sirve de disparador para hablar con sus hijas de temas vinculados a la sexualidad.
P.: ¿Alguna vez recibieron una «propuesta indecente» de ejecutivos a los que les piden publicidad?
C.K.: No, siempre nos recibieron con respeto. Nunca pasamos por una situación incómoda. Pero tampoco nos resulta fácil encontrar auspiciantes: muchos se niegan por el contexto conflictivo e inestable que vive el país.
P: ¿La llegada de los tuppersex (venta a domicilio de objetos eróticos) a la Argentina
ayuda a la liberación sexual femenina?
C.K.: Es el puntapié inicial para aquellas que no se animan a entrar a un sex shop. Por supuesto que ayuda a liberarse de los tabúes. Las mujeres argentinas están viviendo una suerte de liberación sexual: las marcas lo descubrieron y muchas incluyen lo erótico en la forma en que se dirigen a las consumidoras.
P.: ¿En qué se inspiran para los contenidos de la revista?
M.P.: En nuestros propios intereses y curiosidades. Como mujeres sabemos qué cosas nos gustan y nos interesan. También contamos con el asesoramiento de una ginecóloga y de una sexóloga.
P.: ¿En qué se diferencian las preferencias de varones y mujeres a la hora de consumir productos eróticos?
M.P.: A los varones les gustamás lo explícito y la mujer prefiere contenidos más sutiles.
Entrevista de Marcela Pagano




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