La escasez de animales en el mercado concentrador de hacienda de Liniers tuvo ayer una fuerte suba en el precio del ganado en pie. Según las categorías, los aumentos variaron entre 2% y 5%, mientras que el Indice Novillo repuntó 4,3% ayer. Dicho indicador representa un alza de 7,1% en 4 días de operaciones de marzo, lo que genera una nueva presión sobre el precio de la carne en la góndola e incrementa la preocupación del gobierno.
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La oferta de sólo 4.183 vacunos se debió a la faltade terminación en kilos de animales disponibles para la venta a cinco días de la entrada en vigencia de las nuevas restricciones impuestas sobre la faena. Desde el 1 de marzo rige la prohibición de faenar bovinos que pesen menos de 280 kilos. La medida, decidida dos meses atrás, genera controversia entre algunos sectores de la cadena de ganados y carnes, y el gobierno, debido a que reduce la oferta de hacienda en el mercado. Y esa reducción genera suba de precios como los registrados ayer. De hecho, desde que se conoció el cronograma de prohibiciones en la faena, el índice de Liniers subió alrededor de 15% generando presión sobre el precio de la carne al consumidor.
Las plantas faenadores se encuentran, además, escasas de animales y pujaron por conseguir hacienda. En consecuencia, aumentaron todas las categorías: novillos, novillitos, vaquillonas, vacas y toros.
• Oferta reducida
Si bien la restricción de faena persigue un objetivo en el que todos coinciden -aumentar la disponibilidad de kilos en la faena-, la restricción impuesta redujo, durante estos primeros meses, la oferta de ganado ya que parte del stock no llegaba al peso permitido. Con el incremento de peso impuestocinco días atrás, la situación volvió a ajustarse.
Pese a la tendencia alcista en precios, un reciente trabajo de la Oficina Nacional de Control Comercial Agroalimentario (ONCCA) indica que el objetivo de mayor oferta de carne fue cumplido: «en el período noviembre-diciembre 2005, la puesta en marcha de la medida permitió lograr un aumento significativo del «peso promedio» al lograr, en el término de un mes, incrementar dicho valor en 12,4 kg (equivalente res con hueso), pasando de los 217,7 kg a los 230,1 kg (5,7%)». Pero el trabajo no analiza el «efecto precio»: de él se desprende que hubo más carne en frigoríficos y carnicerías. Pero también hubo menos hacienda y el precio del ganado en pie trepó 15% desde que se conoció la medida hasta ayer (según datos comprobables del índice de arrendamientos de Liniers, que no fue modificado como el común, durante la crisis por el precio de la carne).
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