Periodista: ¿Hagamos la paz y no la guerra? Los presidentes Biden y Xi Jinping no quieren otra guerra fría. Y en octubre, la inflación amagó también deponer las armas. El propio Xi relaja las restricciones sobre el covid y el mercado inmobiliario en China. ¿Se arregla el mundo? ¿Sin exabruptos ni estridencias?
Gordon Gekko: Es una bocanada de aire fresco que llega de diferentes direcciones. Los problemas no se van a resolver de un día para el otro, pero hay de súbito una conciencia de que conviene rebajar un cambio y así se hace. La confrontación entre EE.UU. y China es una decisión tomada y no se piensa cancelar. Pero la preocupación por mejorar la convivencia es visible. Mire la reunión del G20. Están todos los líderes presentes, y solo falta Putin. El mundo no se fragmentó. Putin quedó aislado.
P.: Rusia está presente. La representa el canciller Lavrov.
G.G.: El mensaje es claro. El problema no es Rusia sino las decisiones de un autócrata. Y la reunión de Biden con Xi – un autócrata en ascenso - es una condena expresa al camino de la violencia. Después de la ley de Chips, si se quiere una agresión comercial unilateral de Biden, China no saca los pies del plato.
P.: ¿Se mezcla lo político con lo económico? Las elecciones de mitad de término en EE.UU. le dieron un voto de confianza a la moderación. No hubo una oleada republicana y dentro del partido, el gobernador de Florida, Rob De Santis, emergió como un serio contendiente de Donald Trump en la carrera presidencial de 2024. ¿Es el crepúsculo de las posiciones extremas?
G.G.: No se esperaba que fuera así. Es la germinación de una hipótesis más que su confirmación plena. Una primera evidencia interesante.
P.: Por otro lado, la inflación al consumidor amaina. Me refiero a la versión núcleo que se recortó a la mitad. Pasó de 0,6% a 0,3%. Un número alto, sin dudas, pero también promisorio.
G.G.: Es la señal que los mercados necesitaban.
P.: Los precios mayoristas también se calmaron.
G.G.: Hicieron un pico en julio, y llevan cuatro meses de muy buen desempeño. Pero lo que hacía falta era ver que la inflación núcleo minorista acusara recibo del apretón monetario.
P.: ¿Se hacen las paces con la Fed?
G.G.: Lo primero que estalló fue la pax cambiaria. Contundente. Que el dólar retroceda y se sosiegue es una fuente de alivio tremenda.
P.: El gobernador Waller de la Fed no dejó pasar el fin de semana. Muy rápido alertó de que queda mucho trabajo por hacer.
G.G.: No quería una explosión de euforia en Wall Street.
P.: La suba de tasas continúa. La Fed no piensa retirarse a cuarteles de invierno.
G.G.: Desde ya. No debe hacerlo. La inflación todavía no bajó. Y no lo hará si el banco central no preserva en su empeño.
P.: Se acabaron sí los aumentos de tres cuartos de punto.
G.G.: Ya de antes de conocer las cifras de inflación, a decir verdad. Todo indica que vamos a medio punto en diciembre. Hasta un halcón como Waller está de acuerdo con la mudanza.
P.: Hay mucha presión para que la Fed se tome un recreo después.
G.G.: No creo que figure hoy en los cálculos de la institución. Pero la política monetaria es condicional a la data. Los indicadores tendrán la última palabra.
P.: ¿No se asustará la Fed con la posibilidad de producir un accidente?
G.G.: Hasta ahora no se rompió nada, dijo Waller. Si los mercados se inflaman de la mano de la mejoría inflacionaria, las probabilidades serán todavía menores. En ese sentido, la política monetaria no estará tan exigida, gana un grado de libertad. Creo que la Fed preferiría usar ese margen de maniobra con una suba de tasasde un cuarto de punto, llegado el caso, y no tomarse un respiro.
P.: ¿Cree que el colapso de la Bolsa de derivados FTX y el revuelo en el mercado de criptomonedas pueden complicar la marcha de Wall Street? ¿O nos salvó la bonanza que trajo consigo la positiva lectura inflacionaria?
G.G.: Ya vimos anteriormente que no había contagio. Luna & Terra, Celcius y, Three Arrows Capital fueron tres derrumbes en el universo digital y ninguno traspasó su volatilidad a las plazas convencionales.
P.: ¿La burbuja estaba confinada ahí, en el mundo cripto?
G.G.: Como categoría de activo, sí, es la única que se pinchó como una burbuja. Lo cual, no es la primera vez. Es una manía muy suya.
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