Las nuevas tecnologías en la construcción de viviendas y oficinas prometen convertir los hogares y lugares de trabajo en ámbitos irreconocibles. Arquitectos y desarrolladores del universo inmobiliario ya debieron asentar sus estrategias de producción y de venta en los dos pilares fundamentales en que se basarán los conceptos edilicios del siglo XXI: el ahorro de la energía en general y la incorporación de cada unidad habitacional a la era digital. De hecho, está en plena ejecución el primer ciberedificio para viviendas en la Ciudad de Buenos Aires. El proyecto fue diseñado por los arquitectos Gerardo Waisman, Abel Trybiarz y Daniel Wohlgemuth. Es el emprendimiento número 23 del grupo Town House. Se trata de una torre de 22 niveles, donde todos los ambientes de las viviendas estarán interconectados por una red interna de datos que permitirá compartir Internet y otras fuentes de información. Los departamentos con ciber-room constituyen, según los diseñadores, un nuevo concepto en Sudamérica. «El ciber-room es el ambiente dedicado a concentrar la actividad alrededor de la computadora y sus periféricos, la conexión a Internet y las conexiones de datos entre computadoras en distintas habitaciones», explicó Waisman. Seguridad
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«Es la primera ejecución de este tipo en el país. También está equipado con sistemas de inteligencia, sobre todo en materia de seguridad. Pero no es un edificio inteligente en el genuino significado del término (ver recuadro)».
«La idea se generó cuando en otros emprendimientos se empezaron a construir unidades con medio ambiente más, a veces entre pasillos, en el que se ubicaba un escritorio con biblioteca o se lo convertía en un cuarto de estudio informal», detallaron sus creadores. «Este medio ambiente en muchos casos ayudaba a decidir la compra. Potenciamos la idea cada vez más, hasta llegar a este diseño. Lo que antes fue un espacio comodín, ahora es un ciberespacio. Le dimos al medio ambiente un justificativo», concluyó Waisman.
La obra demandará una inversión de unos u$s 8 millones y la fecha de entrega prevista es noviembre de 2002, mientras que 30% de las unidades ya fue comercializado, según sus desarrolladores. El precio oscila entre los 1.500 y 2000 dólares por m² y el promedio es de u$s 1.750 por m² propio.
La construcción, por su parte, cuenta con los servicios que en general ofrecen los edificios de esta categoría: seguridad (vigilancia las 24 horas), lugares de estar para chicos, salón para fiestas, un sector para gimnasio, sauna, 2 piscinas climatizadas divididas en 3 sectores y, como curiosidad, un mirador (donde se instalará un telescopio) a nivel del piso técnico. Nueva corriente
A días del año 2001, una nueva corriente empieza a sacudir el mundo de las innovaciones técnicas. La nueva revolución tecnológica se está gestando en cada computadora, teléfono o aparato de televisión. Se trata de lo que algunos llaman la era post-PC. En este nuevo marco, la computadora personal ha dejado de ser el centro de las comunicaciones; de ahora en más, sus servicios se dispersarán por toda la casa. Cada uno de los ambientes y aparatos domésticos competirá con ella, porque todos poseen la misma tecnología digital.
La base de la revolución de la informática ubicua es, entonces, la conectabilidad, e Internet es su patrón de conducta primordial. Todo está conectado a la Red. El equipo de música, la televisión, el teléfono, el microondas, utilizan un mismo lenguaje universal que les permite comunicarse entre sí y con otros aparatos ubicados fuera de la casa.
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