Ya estiman en Brasil dólar a 1,75 real: ¿van rumbo al 1 a 1?

Economía

No hay duda de que el optimismo retornó al mercadopaulista (la Bolsa en nivelesrécord y el dólar a valoresde 2000) tras haberse apaciguado el temblor financiero internacional.

El buen humor de los inversores hace que los pronósticos de los analistas ya vislumbren un tipo de cambio de 1,75 real en el cortísimo plazo. Incluso algunos van más allá, como la calificadora Austin Rating, que sostiene que «el escenario presenta condiciones para que el tipo de cambio llegue a 1,75 en los próximos días, y más aún, para ir tranquilamente por debajo de 1,70 real».

Prueba de que el proceso de valorización del real se afirmará son los últimos informes de los bancos de inversión y de los principales economistas consultados por el Banco Central brasileño, que, pese al contexto favorable, antes hablaban de chances remotas para que el tipo de cambio cayera a 1,5 real y ahora dicen que son bajas, pero no remotas. Claro que semejante apreciación cambiaria está vinculada con la rapidez con que Brasil obtenga el ansiado nivel de investment grade, lo que el mercado espera para 2008.

El proceso de valorización del real, si bien está correlacionado con la mejora de los indicadores de la economía brasileña, no escapa a la onda mundial de desvalorización del dólar frente a las principales divisas, que se acentúa con la creencia de que la Reserva Federal de EE.UU. bajará la tasa de interés a fin de mes.

Claro que la buena performance macroeconómica del gobierno de Lula da Silva, que muestra una tasa de inflación bajo control (a costa de altas tasas de interés), colabora para la fortaleza del real, lo que termina constituyendo un atractivo para los inversores extranjeros, quienes ingresan cuantiosos capitales vía el canal comercial, el financiero y el productivo.

Este incesante flujo de dólares hacia Brasil explica el fuerte aumento de las reservas internacionales que hoy están por sobre los 162.800 millones de dólares. En lo que va del año, crecieron casi 90% (casi u$s 77.000 millones) ante la agresiva intervención del Banco Central dirigido por Henrique Meirelles que escuda semejante acumulación de reservas en una política de prevención.

La situación hoy en el mercado cambiario paulista muestra una seria jugada de póker donde los operadores están testeando la paciencia del Banco Central, quien hace unas cuantas semanas dejó de intervenir comprando dólares en el segmento spot (o presente) y licitando contratos de swap cambiarios ( compraventa futura de dólares) que inyectan liquidez a la plaza.

Pero la abrupta caída del dólar a niveles de 1,81 real encendió una luz amarilla en el gobierno, fundamentalmente, entre los aliados de los grupos industriales y exportadores. Por lo cual se descuenta que el gobierno tomará nuevas medidas para compensar la pérdida de competitividad de las exportaciones brasileñas. El menú no parecería escapar de lo que ya se vio meses atrás, cuando se brindaron subsidios y rebaja de impuestos a los sectores más afectados por la suba del real y el aumento de las importaciones como calzado, textiles, autopartistas, muebles y electrónicos.

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