¿Pasaría lo mismo con los cadetes y oficiales que hacen el viaje de fin de promoción si le pusieran a la fragata la bandera de remate? Peor les fue a los astronautas de la estación Mir, a quienes la caída del Muro de Berlín los sorprendió en el espacio y no había nadie que los pudiera hacer bajar de la estratósfera. Tras varios meses de negociación por radio, pudieron descender, pero se encontraron con que la URSS no existía más, el país tenía otra bandera, ni estaba la agencia que los había mandado al espacio ni los jefes que debían pagarles el sueldo.
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Como las deudas argentinas están defaulteadas y aún no ha comenzado su renegociación, los marineros pueden argumentar que esa deuda no la contrajeron ellos. Pero estarán en la misma dificultad de los astronautas o de los marinos rusos que quedaron varados en Quequén (puerto de la provincia de Buenos Aires) cuando les dijeron que se quedaban sin barco por no pagar las cuentas. Informate más
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