«El ajuste en Estados Unidos es inevitable, recién estamos en el principio, será fuerte; y siempre que ocurrió el resto del mundo lo sufrió», afirmó ayer el economista Ricardo Arriazu, quien aconsejó invertir en bonos cortos del Tesoro americano para afrontar lo que se viene. Lo hizo frente a más de un centenar de inversores y banqueros en una disertación organizada por la administradora de fondos Gainvest, donde señaló que 20% de los ingresos fiscales dependen del ciclo internacional.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Arriazu intentó explicar la magnitud de los actuales desequilibrios económicos y financieros mundiales, y cómo sería el ajuste a enfrentar. Si bien no dejó muy en claro si se trata de un cambio estructural u otro ciclo económico, el ex asesor del BCRA dijo que la caída de EE.UU. no será compensada ni por Europa ni Asia.
«Todos sufrirán, siempre ocurrió así». Puso como ejemplo el impacto en la Argentina: en 1982 tras el ajuste de EE.UU. 40 países cayeron en default, en 1986 cayó el Plan Austral, en 1990 vino la hiperinflación, en 1995 el Tequila, en 2001 cayó la convertibilidad. De todos modos consideró que el país está hoy en mejor posición que antes, ya que no se expandió tomando deuda. «Nos volvimos más prudentes por temor y por decisión, pero ahora estamos un poco más imprudentes en momentos en que el mundo se encamina a un ajuste», señaló y agregó que «existe tiempo para retomar la prudencia, por ejemplo, hay margen para ajustar los gastos de capital del sector público. Pero no para seguir aumentando los gastos corrientes».
A continuación, las principales definiciones de Ricardo Arriazu.
Será determinante para el mercado inmobiliario argentino lo que harán los beneficiariosde u$s 2.500 millones en subsidios del Estado.
El 20% de los ingresos fiscales está afectado por el ciclo internacional. Se debería recuperar la prudencia, bajar gasto público y no aumentar más gastos corrientes porque ya conocemos cómo termina la historia.
No coincido con la teoría del desacople (Goldman Sachs). Ni la Unión Europea ni China podrán compensar la caída de la economía estadounidense. Ellos no podrán vender en sus mercados internos lo que le dejarán de exportar a Estados Unidos.
Ben Bernanke -titular de la Fed- es muy claro, lo que pasa es que el mercado dice que él los confunde, porque no dice lo que ellos quieren escuchar. La Fed quiere ver si de continuar el crecimiento, la mejora salarial irá a precios o a reducir la rentabilidad empresaria. Por eso la señal que espera Bernanke es la suba del desempleo, que de ocurrir, significa que el ajuste funciona.
Pero el ajuste en Estados Unidos es inevitable, recién empezó, y será muy fuerte. No estaría ni en acciones, ni en bonos de largo plazo sino en bonos cortos del Tesoro de EE.UU. y si se quiere más riesgo, el yen se va a apreciar.
El 40% de la riqueza de los estadounidenses está en inmuebles -lo que explica el boom de consumo-.
Dejá tu comentario