1 de junio 2015 - 00:27

10-D: qué ven (y no ven) los mercados

Alfonso Prat Gay
Alfonso Prat Gay
Esta semana comenzará a negociarse a pleno en el mercado el dólar a mayo de 2016. El interrogante pasa por ver el accionar del Banco Central, marcando, o no, topes a los valores que surjan en las transacciones. Para calmar expectativas de una devaluación tras el 10 de diciembre, el BCRA estuvo interviniendo hace dos meses. Por eso es que al 29 de enero, con el nuevo Gobierno cumpliendo siete semanas, las apuestas fijan el tipo de cambio en $ 10,375. Shock o gradualismo puede dejar altas ganancias o pérdidas. Para fin de abril, fuera de toda luna de miel, el dólar se opera a $ 11,36. Los precios indicativos para mayo son a $ 11,64. Todas esas fechas en realidad son siglos para el mercado, concentrado en las definiciones de corto plazo que se vienen. Las cotizaciones de bonos ajustaron en función a las expectativas de posibles continuidad oficial, pero quizás más por la performance de los emergentes en general. En junio el riesgo-país de la Argentina bajó un 0,33%, prácticamente en línea con el de Brasil. El riesgo promedio de los países emergentes mostró un alza del 1,6%, el de Colombia, un 4%; Ecuador, 10% y Venezuela, ganó el mes con incremento del 12%.

La definición de las fórmulas presidenciales, antes del 20 de junio será otro motivo para comprar o vender activos argentinos. Pero de nuevo, no se aguarda demasiada volatilidad. Hay fondos de inversión extranjeros aguardando caídas de precio para comprar. De fondo predomina la certeza de que los discursos y frases de campaña son muy diferentes a lo que después del 10 de diciembre se haga. Y que no hay margen para mantener el actual statu quo de la economía en 2016. Incluso las frases de los candidatos estos días, serán muy diferentes a las que se pronuncien tras el cierre de las listas el 20 de junio.

Todo para el mercado ya está circunscripto a dos candidatos. Sergio Massa, es víctima de una corrida de depósitos (intendentes) sin posibilidad de que exista un freno. No hay un banco central en la política. Hasta podría suceder que incluso se le capture a uno de sus economistas. Miguel Peirano, ex UIA, podría recibir una propuesta en las próximas semanas. Se lo recomendaron a Daniel Scioli y su CV reúne todos los requisitos. En el PRO también hay movimientos con los economistas. Alfonso Prat Gay saldría a hacer campaña con Horacio Rodríguez Larreta en la Ciudad de Buenos Aires a fines de junio. Recuérdese que tras el pacto cerrado en enero en Bariloche con Mauricio Macri, el extitular del Banco Central saldría directamente a mostrarse con el PRO. Y en paralelo a enfrentarse con Martín Lousteau, un clásico económico aparte. La alianza del PRO con Elisa Carrió habilitó este traspaso.

Igualmente es tiempo de silencio y mentiras poco piadosas entre los economistas de los candidatos. Cualquier frase puede alejar votos. Devaluación, tarifas, ajuste fiscal, buitres, está todo prohibido. Esta semana habrá nuevos desfiles en la Unión Industrial. Mañana lo haría Sergio Massa y su equipo; el miércoles el economista Miguel Bein. La orden fue concreta para todos: en términos financieros sería como comprar Bonos del Tesoro de EE.UU.; no correr ningún riesgo con las declaraciones. Al programa de TV de Alejandro Fantino iban a concurrir el propio Bein y hasta el titular del BCRA, Alejandro Vanoli, Hubo marcha atrás. La economía en el ínterin no da señales sólidas de crecimiento aún. Consultoras privadas muestran que el consumo popular crece un 4% interanual pero el ABC1 cae el 1,5%. La industria sufre por las esquirlas de la automotriz. Como todos los años, la esperanza oficial pasa por el debut de los "salarios nuevos", paritarias mediante. Llegarán justo para el segundo semestre.

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