25 de marzo 2014 - 00:00

24M con ­cumbres y enfoques antagónicos sobre los DD.HH.

El oficialismo fue a Plaza de Mayo y luego a la ex ESMA, donde el orador central fue Carlos Zannini. También el sector de Hebe de Bonafini tuvo su propio recordatorio. La izquierda, en tanto, hizo su movilización desde el Congreso a la vez que UNEN y el radicalismo, unos en la calle y otros en el comité, plantearon sus visiones sobre la cuestión de los derechos humanos con críticas al Gobierno sobre el expediente Milani.
El oficialismo fue a Plaza de Mayo y luego a la ex ESMA, donde el orador central fue Carlos Zannini. También el sector de Hebe de Bonafini tuvo su propio recordatorio. La izquierda, en tanto, hizo su movilización desde el Congreso a la vez que UNEN y el radicalismo, unos en la calle y otros en el comité, plantearon sus visiones sobre la cuestión de los derechos humanos con críticas al Gobierno sobre el expediente Milani.
En tres fragmentos, desiguales en volumen de convocatoria y de impacto, el planeta político criollo recordó ayer el golpe del 24 de marzo de 1976, a 38 años de su ejecución, con libretos y planteos disímiles y en algún punto antagónicos.

El dispositivo K, un universo que abarca organizaciones de DD.HH. que celebran las medidas del kirchnerismo, junto a organizaciones alineadas con la Casa Rosada, tuvieron el protagonismo central, primero con un acto masivo en Plaza de Mayo y luego, por la tarde, en la ex ESMA, donde dirigentes y militantes se entregaron al autohomenaje: ayer se recordaron que diez años atrás, un 24 de marzo, Néstor Kirchner dispuso la recuperación del predio de la que fue la Escuela de la Armada, y durante la dictadura un centro de operaciones y detenciones, en un espacio de "memoria y verdad".

Mientras el kirchnerismo planteó el recuerdo a partir del concepto de riesgo de democrático, al levantar la consigna "Democracia o Corporaciones" que cincela la lectura oficial respecto de intentos desestabilizadores, la izquierda reunida en torno al Espacio Memoria, Verdad y Justicia se enfocó en la demanda sobre los derechos humanos actuales, en materia de judicialización de la protesta social, derechos sociales y sindicales, y en particular una crítica a la figura de César Milani, el jefe del Ejército.

El tercer escenario que se levantó, con juego propio, fue el de UNEN, que al principio planteaba participar de la movilización junto a los partidos y organizaciones de izquierda, pero luego, por recelos con la UCR, decidieron armar su propio encuentro de recuerdo. En esa cita, a través del titular de la UCR, Ernesto Sanz, se reprochó al Gobierno tener una "memoria selectiva" en torno a los derechos humanos.

"Que no sean sólo pasado, no sean sólo historia, no sean sólo palabras que unidas hacen una frase taquillera", subrayó Sanz durante el acto, que se realizó en la sede del Comité Nacional. A su vez, el frente UNEN del que forma parte el radicalismo hizo su propio acto de recuerdo.

Se trató, en rigor, de una serie de postales del mismo 24M que se desdobló, incluso, respecto de Madres de Plata de Mayo, porque el sector de Hebe de Bonafini tuvo su propio evento. El primer acto masivo en Plaza de Mayo fue el organizado por Abuelas de Plaza de Mayo, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, HIJOS y Familiares de detenidos desaparecidos, quienes consensuaron un documento en el que reclamaron que se "aceleren los tiempos" de los juicios contra los represores y exigieron que "las condenas sean firmes, en cárcel común y de cumplimiento efectivo".

En el mismo escenario, pero horas más tarde, fuerzas agrupadas en el Frente de Izquierda, junto al Espacio Memoria, Verdad y Justicia llegaron a la Plaza de Mayo para reclamar "la absolución de los petroleros de Las Heras, la salida de Milani y el apoyo a la lucha de los docentes". "Basta de impunidad, ni ajuste, ni represión", fue la consigna de los dirigentes de izquierda, que cuestionaron la política económica y de derechos humanos del Gobierno.

El Gobierno, a su turno, convocó a ministros y funcionarios nacionales al edificio de la ex ESMA, donde se inauguró la Casa de las Abuelas de Plaza de Mayo y luego hubo un recital de música. Del acto participaron los ministros de Justicia y Derechos Humanos, Julio Alak; de Defensa, Agustín Rossi; el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini -que fue el orador central-; el secretario de Derechos Humanos, Martín Fresneda; la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto; y el secretario de Inteligencia, Héctor Icazuriaga.

Por su parte, la titular de Madres de Plaza de Mayo encabezó su acto en la villa La Carbonilla, en donde pidió un "Ejército para el pueblo", junto al ministro Rossi y el diputado de La Cámpora Andrés Larroque.

"Tenemos que lograr que las Fuerzas Armadas sean nuestras, un Ejército para el pueblo y del pueblo", resaltó Bonafini, que decidió desarrollar su homenaje por separado, para evitar polémica con otras organizaciones de derechos humanos con las que mantienen diferencias.

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