- ámbito
- Edición Impresa
25-O: delay y riesgos de no saber si hay balotaje
• CON ELECCIÓN REÑIDA, ESCRUTINIOS Y JUDICIALIZACIÓN PUEDEN GENERAR UN PERÍODO DE INCERTIDUMBRE LUEGO DE ELECCIÓN
Daniel Scioli y Mauricio Macri
Entre el recorte de la madrugada -tomado por la mayoría de los diarios- y el definitivo, Scioli creció del 36,6% al 38,7% y Cambiemos cayó del 31,6% al 30,1%. En el FpV se registró un margen positivo de 2,1 puntos; en el ensamble opositor el retoque fue de 1,5 hacia abajo. En la elección del 25 de octubre esos valores pueden ser determinantes, sobre todo para decidir si es necesario llegar a la instancia del balotaje.
En el Gobierno, en la Justicia Electoral y en el sciolismo ese factor irrumpió como un elemento crítico. En Casa Rosada y en el entorno del candidato oficialista lo vinculan con lo que definen como una "campaña de la oposición para deslegitimar el resultado electoral". Citan la crisis de Tucumán y las denuncias que suenan, anticipadamente, sobre la elección del Chaco.
Desde la Justicia, la Cámara Nacional Electoral (CNE), que integran Santiago Corcuera y Alberto Dalla Vía -Ricardo Muneé está de licencia- se manifestó en la convocatoria a las ONG para escuchar sugerencias que permitan "transparentar" la elección y el pedido para que colaboren, no sólo en el control, sino también en la formación de las autoridades de mesa y de los fiscales. En paralelo, el tribunal le envió un rosario de pedidos al director nacional electoral, Alejandro Tullio, para darle celeridad al conteo.
Anteayer, el funcionario envió a la Cámara una nota donde notifica que, entre otras acciones, el Correo aumentará el número de "centros de transmisión de datos" y se establecerá un régimen de seguridad sobre los telegramas para evitar que se fragüen o, incluso, se abran en el tránsito del lugar de votación al centro de carga. Apunta a acelerar la colecta de los datos y, a la vez, a que sean más fieles. Asoman, a pesar de esas acciones, varios pliegues complejos.
1. En las primarias del 9 de agosto, el lunes terminó el escrutinio provisorio con el conteo del 97,84% de las mesas. Es decir: quedaron sin "cargarse" al provisorio casi medio millón de votos, algo más del 2% del total. En la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, el provisorio se detuvo en el 76,7% del total; sobre 34.500 mesas bonaerenses, quedaron 1.600 sin incorporarse al conteo inicial.
2. Con ese caudal de votos "sin contar", cuando los márgenes a priori aparecen ajustados, puede quedar abierto si el FpV se acerca al 45% o se distancia los 10 puntos necesarios de Macri para evitar el balotaje. Pasada la medianoche puede verse un número y el lunes temprano otro. Podría, incluso, tener que esperarse hasta el escrutinio definitivo en caso de que la diferencia sea escasa. El 9-A, Scioli mejoró 0,26 de punto del provisorio al definitivo, cifra que podría significar el triunfo o no en la primera vuelta.
3. En caso de que haya que esperar hasta el definitivo, se abre otra puerta incierta. El conteo final de las PASO demoró 20 días, pero, según dicen en la Justicia, el definitivo presidencial podría hacerse en tiempo exprés en 3 o 4 días. La votación es el 25, el recuento empieza el 27 y podría terminar el 30 de octubre. Así y todo, durante casi una semana no se sabría si hay o no balotaje.
4. Según el cronograma publicado por la Dirección Nacional Electoral, el balotaje es el 22 de noviembre, es decir 27 días después de la general. Sin embargo, antes está el período de campaña y el tiempo para la difusión en radio y TV, lo que requiere mecanismos anticipados.
5. Con márgenes y tiempos ajustados, la preocupación en el PJ es que existe una intención manifiesta de generar dilaciones, lo que ocurriría, por ejemplo, si se "judicializa" la elección y se produce una serie de impugnaciones y pedidos de apertura de urnas, lo que demoraría el escrutinio y podría enturbiar el proceso. Será uno de los temas que la CNE charlará la semana que viene con los representantes de los partidos.


Dejá tu comentario