17 de noviembre 2016 - 00:00

A “Lilita” ¿no le gustó la sopa?

Sin quietud. Mauricio Macri no logra aplacar a su aliada Elisa Carrió. Ni una cena con vegetales de la huerta orgánica de la residencia suavizó los contrapuntos. Dice que son los roles.

Indomable. La cuidada cena, propia de una recuperación médica, que Mauricio Macri le preparó a Elisa Carrió no alcanzó para calmar críticas.
Indomable. La cuidada cena, propia de una recuperación médica, que Mauricio Macri le preparó a Elisa Carrió no alcanzó para calmar críticas.
 Un menú especial, que comenzó con sopa de remolachas y (para la invitada y los cuidados que requiere tras su dolencia cardíaca) vegetales de la huerta orgánica que cultiva en Olivos la propia Juliana Awada. Una cena que se resumió en un comunicado oficial (que casi nadie creyó) del lunes como la conversación amable de amigos que hace un tiempo no se ven y comentan los avatares nacionales.

En cambio, la certeza sería que Elisa Carrió, al compartir la mesa con Mauricio Macri y Awada y José Torello y su esposa, habría comentado que al día siguiente arremetería con una nueva denuncia contra Cristina de Kirchner, que al parecer, según se conoció ayer, podría enredar a un grupo empresario de los Macri.

Hasta ahí parece natural que Carrió, repuesta en salud, vuelva al ruedo con acusaciones, pero agregó confusión. También al día siguiente de la cena lanzó dureza para con el futuro gobierno de Donald Trump, quien hacía un día le había levantado el teléfono a Macri, en medio de tensión del Gobierno que, por apostar a acuerdos con Barack Obama y el triunfo fallido de Hillary Clinton, ensayó pasos delicados para retomar el diálogo.

Después, la diputada recomenzó su tarea en la Comisión de Relaciones Exteriores, donde se trató la cuestión Malvinas y el acuerdo que suscribió Susana Malcorra con Gran Bretaña, crítica también Carrió de la canciller con quien ayer intentó limar asperezas.

Otra comida

Dice Carrió que son los "roles" que cada uno tiene en el Gobierno, para explicar algunas posiciones que terminan complicando a Macri. En marzo la legisladora definirá su candidatura para la que cuenta con domicilio en la provincia de Buenos Aires, pero también en la Ciudad.

Por si fuera poco, dijo que "detesto que el Poder Ejecutivo haga todo" y los parlamentarios sólo se ocupen de "ratificar".

Fue en la reunión de la comisión que preside y propuso la creación de una comisión de legisladores para que "acompañe las conversaciones con el Poder Ejecutivo" para modificar la ley de Culto, reforma que envió el Gobierno.

Al mediodía, Carrió había almorzado con Malcorra, una comida que nuevamente el comunicado oficial tradujo como que "ambas ratificaron el apoyo mutuo y el buen vínculo que tienen", igual que el día de la sopa.

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