“A Nisman lo mataron”, declaró Stiuso; apuntó a CFK y a Fein

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El exespía Antonio "Jaime" Stiuso conmocionó ayer la investigación sobre la muerte de Alberto Nisman al trascender que en su declaración, que finalizó en la madrugada, sostuvo que al fiscal especial de la unidad AMIA "lo mataron" y relacionó el supuesto crimen con la labor del funcionario judicial en las pesquisas por la voladura de la mutual. También acusó al Gobierno de Cristina de Kirchner de haber presuntamente obstaculizado el esclarecimiento del atentado. Fue ante la jueza de Instrucción Fabiana Palmaghini, que ayer mismo se excusó de continuar con el expediente, lo envió a la Justicia federal y pidió abrir una investigación contra la fiscal de la causa, Viviana Fein, para establecer si omitió consignar las sospechas de Stiuso en la declaración que le tomó en febrero de 2015.

Todas las novedades del caso surgieron de la presentación testimonial del exdirector general de Operaciones de la SIDE ante Palmaghini, que arrancó en la mañana del lunes y terminó catorce horas después, en la madrugada de ayer, en el Palacio de Tribunales. Aunque la causa entró en secreto de sumario, ayer trascendieron detalles de la exposición de Stiuso, entre ellos, la presunción del exespía acerca de que Nisman fue víctima de un homicidio ligado a su trabajo en la causa AMIA. Incluso, afirmó que los custodios no podrían haber evitado ese presunto asesinato.

También, en línea con el dictamen acusatorio que había presentado antes de su muerte Nisman, el exagente deslizó que "hubo obstaculización" por parte de los funcionarios de la administración nacional anterior en la investigación que llevaba adelante junto con el exfiscal, y mencionó en ese sentido el memorando de entendimiento que negoció la Argentina con Irán para facilitar la declaración de los sospechosos de ese país en el expediente. Stiuso sugirió poner la lupa sobre "quiénes negociaron" ese acuerdo con el país musulmán. Una línea similar a la que signó el dictamen acusatorio del fiscal, luego desestimado por las instancias superiores.

El exagente era un estrecho colaborador de Nisman en la causa AMIA. Ambos solían decir que habían dedicado sus vidas a esa investigación y que había sido lo más importante de sus respectivas carreras. Stiuso se retiró de la SIDE después de más de 30 años en el organismo de inteligencia una vez que Cristina de Kirchner lo desplazó en diciembre de 2014 y creó una estructura de inteligencia nueva. Desde entonces el exagente sólo tuvo una aparición formal en febrero de 2015 para presentarse ante Fein y luego permaneció en el extranjero por cerca de un año.

Acerca de esa declaración previa ante la fiscal de Instrucción, en su testimonial tomada por Palmaghini el exespía sostuvo que ya había dado cuenta de sus sospechas, pero que no habían quedado asentadas en el acta con sus dichos. La magistrada tomó en cuenta esa aparente omisión para pedir la denominada "extracción de testimonios" y promover una investigación para establecer si la fiscal incurrió en "violación de los deberes de funcionario público" o bien en "falsificación de instrumento público". Cerca de Fein desmintieron esa omisión y alegaron que Stiuso no le hizo saber de sus supuestas sospechas y que consintió en firmar el acta con sus dichos.

De fondo, la jueza interpretó que las declaraciones de Stiuso, así como las previas de otro agente de inteligencia, daban más volumen a las sospechas de un crimen contra Nisman y ameritaban el pase del expediente al fuero federal, por tratarse de un funcionario de esa órbita. Respecto de que lo habrían matado por su trabajo, el exespía no brindó pruebas puntuales. En tanto, ratificó que el fiscal fallecido lo había llamado días antes de ser encontrado muerto en su departamento de Puerto Madero, pero que no lo había atendido por estar su teléfono celular en silencio, algo que había declarado antes frente a Fein. También repitió que la noticia de la muerte del fiscal lo sorprendió así como la tesis de suicidio, por alegar que era "un apasionado por su trabajo".

El pase a la Justicia federal de la causa era un reclamo insistente de la exesposa de Nisman, la jueza Sandra Arroyo Salgado, quien como querellante desconfiaba de la labor de Fein y en varias ocasiones intentó su apartamiento.

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