17 de agosto 2016 - 00:27

A puertas cerradas, Cristina dará "clase magistral" a dirigentes K

EN ENSENADA, HARÁ UN ACTO PÚBLICO Y OTRO SIN ACCESO
Se anuncia como primera parada de una gira que la expresidente hará por Buenos Aires. Menú electoral bajo fuego judicial y mensajes al peronismo. Máximo Kirchner, con agenda propia.

Linea Fundadora. Cristina de Kirchner recibió ayer en el Instituto Patria a una delegación de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora: Marta Vásquez, Taty Almeida, Laura Conte, Vera Jarach, Hilda Micucci, Sara Russ y Haydee García Buelas.
Linea Fundadora. Cristina de Kirchner recibió ayer en el Instituto Patria a una delegación de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora: Marta Vásquez, Taty Almeida, Laura Conte, Vera Jarach, Hilda Micucci, Sara Russ y Haydee García Buelas.
 "Sólo pueden entrar los conducidos por Cristina", dice Mario Secco y ríe de su ocurrencia. Aclara, igual, que es bien cierto: "Es sólo para el cristinismo duro", agrega el intendente de Ensenada que montó un show para recibir mañana a la expresidente que, se da por hecho, será la primera escala de una gira que la llevará por distintos lugares de la provincia de Buenos Aires.

Fan de las nomenclaturas, el acto se bautizó, con un dejo setentista, "Primer Plenario Regional de Dirigentes de Base Cristina Conducción". Lo de Cristina Conducción es el dato sintomático: los ultra K buscan refutar las posturas y dictámenes surgidos de distintos sectores del peronismo respecto de que la ex presidente lidera pero no conduce.

Al abandonar el bloque del FpV en el Congreso Nacional, desde el Movimiento Evita (M-E) de Emilio Pérsico y Fernando "Chino" Navarro se esgrimió ese argumento: la tesis de una Cristina como líder del espacio, una minoría intensa, pero no como conductora de la etapa fuera del poder. Cristina y los cristinistas bracean para liquidar ese concepto.

"Varios que decían eso empezaron a poner marcha atrás. Porque Cristina es, digan lo que digan, la que mejor mide..." torea Secco, que no duda en plantear que la expresidente puede ser candidata el año que viene en la provincia de Buenos Aires. El alcalde de Ensenada integra un scrum de dirigentes con dominio territorial que se mantuvo, en estos meses, alineada con el esquema K. En ese grupo aparecen, además, Jorge Ferraresi (Avellaneda), Juan Patricio Mussi (Berazategui) y Francisco "Paco" Durañona (San Antonio de Areco), caciques que, en paralelo, tejieron vínculo con grupos que consideran terminada la era K.

La baja a ese distrito será con dos menúes: un acto en el barrio Mosconi, con tropa y militantes, junto a una cooperativa de trabajadores y luego un encuentro en el Teatro Municipal que será a puertas cerradas para unos 400 dirigentes de la región (La Plata, Berisso, Brandsen y Magdalena, entre otros), una especie de "clase magistral" a la que entrarán sólo referentes ultra K. "Una charla de la conductora con los que nos sentimos conducidos por ella...", precisó Secco.

Bajo fuego judicial, mientras avanzan varias causas en su contra, la expresidente promete una ronda de actos casi de campaña que, dicen a su lado, apuntan a levantar el perfil político para "salir de la agenda judicial en la que la quiere meter el macrismo". En paralelo, su hijo, el diputado Máximo Kirchner, fijó su propia hoja de ruta: el sábado estuvo en La Plata y en San Isidro, la semana pasada había encabezado un "plenario" con dirigentes de ATE Capital y seguirá con esas rondas.

Chispas

Según confiaron ayer en el Instituto Patria -donde recibió al intendente de Comodoro Rivadavia, Carlos Linares; a integrantes de Madres de Plaza de Mayo-Linea Fundadora y a una militante de la villa 31 a la que desde el Gobierno se acusó de haber participado en la agresión a Mauricio Maci en Mar del Plata-, la expresidente tiene previsto regresar al sur en estos días y recién en septiembre retomaría otros actos en la provincia.

"Muchos intendentes vieron que Cristina se empezó a mover y se asustaron", dice un operador K con euforia, aunque admite que eso puede derivar en que un sector acelere un acuerdo con Sergio Massa, que potenció sus diálogos con caciques del conurbano. "Sergio está atento a lo que haga Cristina porque teme que se polarice la elección del año que viene y eso lo perjudique...", confió un alcalde que habla seguido con el tigrense.

Entre los alcaldes del PJ que se nuclean en el llamado "grupo Esmeralda" hay posiciones encontradas. Aunque la postura general es "tomar volumen propio y decidir más adelante", algunos intendentes del conurbano norte son partidarios de avanzar en un acuerdo veloz con Massa mientras desde el sur y el oeste plantear "ir por etapas".

El factor Cristina es dinamita: rompe todo. Son varios los alcaldes que advierten que no integrarán ningún espacio político que esté bajo el manejo de la expresidente y de "La Cámpora". Otros, menos, ponen como límite pactar con Massa. Hay, incluso, una tercera posición: ser la pata peronista del PRO. Todo, por ahora, es teoría, ensayo y error.

Mudanza

La bajada de Cristina a Ensenada tiene, al margen del condimento político, un dato inmobiliario. Secco dice que la expresidente no le dijo nada pero admite que se instaló la versión de que Cristina podría elegir Ensenada como residencia alternativa al departamento que tiene en Recoleta.

El rumor, no confirmado, dice que podría elegir un caserón en Villa del Plata, un barrio semi cerrado, en Ensenada, que Carlos Mosse habitó hasta su muerte. Mosse fue secretario de Hacienda durante parte del Gobierno de Néstor Kirchner, que continuó con la expresidente, y luego fue senador bonaerense.

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