7 de marzo 2017 - 21:25

A rodar

A rodar
• El presidente de una automotriz convocó a su línea de directores y les dijo: "Muchachos, paremos con los autopatentamientos". La política de las concesionarias de registrar autos por cuenta propia para cumplir con los objetivos de ventas que imponen las terminales tuvo su esplendor el año pasado y continuó en este. Hizo que las ventas crecieran más de lo que naturalmente podían hacerlo. El propósito -aparte de mover la plata, tener a los operarios ocupados y generar una sensación de mayor actividad- es ganar participación en el mercado. El problema es el costo. Por eso, el CEO de esta automotriz decidió poner un límite. "Con esto de querer tener un punto más que la competencia, no sabemos cuál es el mercado real. Así es muy difícil proyectar lo que tenemos que hacer. Paremos un poco", les dijo a sus colaboradores. En las terminales no quieren reconocer que los autopatentamientos los alientan ellos y señalan a las concesionarias como las responsables pero todos en el sector saben que las fábricas imponen objetivos muy exigentes para obtener los incentivos comerciales y que dan vía libre para esa política. Los premios por cumplir las metas de ventas son tan importantes que a las concesionarias les conviene patentar unidades por su cuenta y vender esos vehículos al mes siguiente bonificando el patentamiento. Un experimentador vendedor de 0 km estimó que en los meses más altos, el autopatentamiento llegó a ser el 15% de las operaciones. Un nivel muy alto. Pero no todos piensan como el presidente de esta terminal y, seguramente, en los próximos meses va a continuar esta política. De todas maneras, el mercado interno sigue sostenido a fuerza de bonificaciones que seguirán en la medida en que Brasil no se recupere.

• Sobre Brasil, las noticias no son buenas. No hay señales de recuperación y esto complica a las fábricas locales que estos días fueron noticias por las nuevas suspensiones. Un hecho que desde algunas empresas ven con cierta suspicacia. Creen, de alguna manera, que los cambios políticos hacen que la información se filtre de forma diferente a lo que sucedía antes. Concretamente, que algunos sectores gremiales filokirchneristas hagan llegar la información a los medios por una especulación política. "Durante el kirchnerismo había suspensiones tanto o más que ahora y se redujo fuerte el personal a través de retiros voluntarios, pero no se agitaba tanto la noticia como en estos días. Ahora hay quienes se toman el trabajo de que los medios se enteren de todo lo que está pasando en las fábricas", advirtió un directivo de una terminal.

• En las automotrices siguen trabajando para presentarle al Gobierno un estudio sobre competitividad de la Argentina y de legislación comparada como respuesta a la iniciativa oficial de elaborar un plan que permita llegar a producir un millón de autos. El viaje de Mauricio Macri a España con una numerosa comitiva sirvió para intercambiar información con funcionarios, especialmente con el secretario de Industria, Martín Etchegoyen. De todas maneras, siguen viendo desde las empresas como muy "light" la propuesta del Gobierno y también como demasiado ambicioso hablar de un acuerdo con la Unión Europea. "Primero tenemos que hacer mucho entre nosotros y Brasil. Ni siquiera tenemos el mismo sistema de homologación de autos con nuestro vecino y principal socio. Pensar en Europa es ciencia ficción", dijo uno de los directivos que viajó a la Madre Patria. El tema que más preocupa a las terminales - o al menos el que podría tener más rápida solución - es el impositivo y no se cree que el Gobierno esté en condiciones de hacer mucho al respecto con los problemas de caja que tiene. Hablar de infraestructura, puertos y demás es algo a más largo plazo. Por eso, no hay mucho entusiasmo y todo se limitará a presentarle ese trabajo a las autoridades en donde estará detallado todo lo que hay que hacer para reactivar al sector.

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