15 de junio 2018 - 22:32

Aborto: aval de Diputados tapó conflictos en la Rosada

El macrismo avanzó en el apoyo al proyecto desde el gobierno y gatilló fuertes heridas en su bloque. La “dulce venganza” contra el Papa y los “curas villeros”. Picardías de un “cerebro” cercano al Presidente.

Votación. Festejos entre bancas y afuera del Congreso en el momento en que el marcador dio por aprobada la ley en general.
Votación. Festejos entre bancas y afuera del Congreso en el momento en que el marcador dio por aprobada la ley en general.
Mauricio Macri no sólo puso en juego ayer el tercer principio rector de Cambiemos de "unir a los argentinos". Tras el aval que dio Diputados a la despenalización del aborto -ahora, última parada en el Senado- y en medio de un desconcierto fenomenal, Casa Rosada arañó una ganancia política en una votación de máxima tensión que además dejó fuertes heridas en los legisladores oficialistas, quienes luego son operados desde el Gobierno como culpables de tropelías parlamentarias. Para entender esta delirante situación hay que recorrer la cronología desde que se habilitó la discusión en el Congreso:

*Hace más de dos meses el presidente de Diputados y experimentado peronista con témpera PRO, Emilio Monzó, pidió "responsabilidad" en una reunión privada -que contó Ámbito Financiero- a los titulares de las cuatro comisiones que analizaron la iniciativa y a los jefes de bloque de Cambiemos para evitar trifulcas internas. A partir de allí, el partido amarillo inició su primer quiebre: por un lado, Nicolás Massot se encargó de juntar votos por el "no" y Silvia Lospennato, por el "sí". Durante la mañana de ayer, legisladores y funcionarios en contra del proyecto sudaban furia contra la legisladora y el "danielangelicista" Daniel Lipovetzky, a quienes acusaban de "haber jugado con mala leche".

• Días antes de la votación, y tal como ocurrió con muchos debates que ni la alicaída ala técnica ni la desquiciada "ala política" pudieron controlar, el propio Macri tuvo que cargarse al hombro la solicitud inicial de "no guerra" emitida por Monzó. La melodía presidencial ni siquiera llegó a los oídos oficialistas a favor del "sí". En medio de todo este caos medió con relativa supervivencia el jefe de Cambiemos en Diputados, el radical Mario Negri. Sin embargo, gran parte de los legisladores se preguntaban anteanoche: "¿Qué quiere realmente el Gobierno?"

• El miércoles a la noche aparecieron, según confiaron tres fuentes del PRO a este diario, operaciones pícaras de uno de los cerebros jurídicos de Macri -marca "Champagnat"- y, cerca del final de la sesión, jugueteos desde un ministerio político y también de anexos de la jefatura de Gabinete. Pero esos movimientos discretos no fueron a favor del 'no'", sino que activaron un fuerte impulso para avalar la despenalización del aborto en al menos dos legisladores oficialistas que estaban en duda. "No fue magia", filtraron con gracia voceros oficialistas al término de la votación tras el giro de último momento de peronistas pampeanos, pero jerarcas justicialistas apuntaron en esa jugada al gobernador Carlos Verna y a la senadora nacional Norma Durango. Días atrás, el Ministerio de Trabajo ratificó en el Boletín Oficial el convenio complementario de adecuación y financiamiento del sistema previsional provincial.

• Con las cartas sobre la mesa, un cabalgador de peripecias del PRO deslizó ante Ámbito Financiero una serie de reflexiones sobre lo ocurrido en Diputados. "El Gobierno estuvo encerrado porque nunca dio directivas claras hasta horas antes de la votación con una serie de llamadas. Este tema no lo incomoda sino que lo aprovecha para saborear la venganza contra el Papa -sonríen los feligreses duranbarbistas- y los curas villeros, quienes blindan el mensaje vaticano en territorio argentino", susurró el operador.

Por otro lado, explicó: "Si esta votación no salía, Macri iba a ser acusado por sectores que jamás lo votarán de haber dado un debate ficticio. También se evitó violencia y una eventual muestra de no control social de la calle. Ahora, el proyecto aterriza en el Senado y será ganancia en la agenda mediática junto al mundial de fútbol, teniendo en cuenta que dentro de poco habrá que dejar los Power Point para mostrar el acuerdo con el FMI y las consecuencias en la economía real de los ciudadanos. Como último, aún dudan en Casa Rosada el impacto sostenible en el tiempo en cuanto a lo electoral, ya que falta mucho para los comicios de 2019".

• La oposición tampoco se quedó atrás. "Es muy fácil abrir las puertas del infierno. El problema es que después es imposible cerrarlas", lanzó un jinete comunicacional con décadas en el Congreso, y disparó: "El país quizá no sea abortista pero el colectivo es muy intenso y así como el Gobierno no tolera frustraciones, el colectivo, tampoco. Lo que no queda claro es cómo juega Casa Rosada en todo esto ya que ante una discusión horizontal como el aborto, la regla número uno es dar libertad de conciencia y al mismo tiempo encapsular el debate para no vulnerar normas de conducta hacia el interior de cada bloque. Después hay que votar cosas importantes y en Diputados quedaron muchas heridas".

• El aval a la despenalización del aborto, un derecho que debió tener luz verde décadas atrás y que en ocho de los últimos 11 años fue pisoteado con saña por el cristichavismo -Daniel Filmus rompió el pico de hipocresía, al igual que muchos del Gobierno- pasó al Senado. La Cámara que conduce Gabriela Michetti y los bloques tienen la posibilidad de concretar una discusión seria y evitar lo ocurrido en Diputados, con momentos de show lejanos a lo que necesita un país desarrollado. Además, los legisladores deberán retornar a los diccionarios para recordar no sólo el significado de tolerancia y fanatismo, sino también para evitar los trastornos que genera el poco inteligente y falso "lenguaje inclusivo", en medio de una cultura argentina ya demasiado dinamitada tras las últimas gestiones de poder.

• Varios diputados y senadores se unieron en las últimas horas con una duda que trasladarán a Casa Rosada. ¿Cómo harán las provincias y municipios, en época de supuesto ajuste, para reacomodar las partidas presupuestarias que necesitará la implementación de un derecho inobjetable como nueva política sanitaria? ¿Cómo responderán prepagas y obras sociales?

Mientras tanto, el Gobierno celebra -ahora- el avance del proyecto y los embates que emitió Lospennato sobre su propio bloque. La legisladora quedó primera de la lista bonaerense de 2015 tras la caída en desgracia de Fernando Niembro. Su supuesta "jefa", María Eugenia Vidal, realizó anteayer una reunión de Gabinete en la República de los Niños, visitó días atrás al Papa y mantuvo un sugestivo silencio sobre el aborto. Monzó, en tanto, presidió la sesión con su celular, una pequeña cruz y una medalla religiosa cerca de sus manos. El proyecto a favor de la despenalización obtuvo 129 adhesiones, 125 rechazos y una abstención en la votación en general.

Desde el Senado, el impulso a favor del sí recibió en las últimas horas un mimo gigante: más allá de ratificar su postura a favor de la despenalización del aborto, el jefe del PJ, Miguel Pichetto, tomó la posta de la situación y aseveró que "el tema es imparable". En ese sentido, aclaró: " Hay que comprender los cambios que se dan en la sociedad y, en consecuencia, reconocer y legislar los nuevos derechos, que en este caso se produce a partir del planteo legítimo del colectivo de mujeres. El peronismo tiene que tener una actitud valiente ligada al cambio, comprender los procesos históricos. No tiene que quedar atrapado en el dogma sino consolidar una sociedad laica, respetando las religiones pero garantizando derechos a través de la ley. Espero que los senadores acompañen este cambio".

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