Acción para un zapping de cable

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"Sin control" (John Wick, EE.UU., 2014). Dir.: C. Stahelski y D. Leitch. Int.: K. Reeves, M. Nyqvist, B. Moynahan, W. Dafoe, J. Leguizamo.

Uno de los grandes éxitos de taquilla del año pasado, "El justiciero", mostraba a Denzel Washington exterminando mafiosos rusos a diestra y siniestra. Ahora le toca el turno a Keau Reeves, en el papel del ex asesino a sueldo John Wick, quien cuando el hijo de un jefe de la mafia rusa le roba su Mustang del '69 y le mata a su perrito, vuelve a las andadas con toda la furia.

A primera vista, esta película es demasiado minimalista y, en realidad, lo es. Pero tiene algunos detalles que la vuelven interesante y que por momentos llegan a darle cierta originalidad. Sobre todo, en lo que se refiere a la descripción de una especie de sociedad secreta o underground de asesinos profesionales, que tienen hasta un tipo de moneda propia y un hotel de lujo que les sirve de zona neutral donde pueden hacer sus negocios sin que supuestamente puedan atacarse entre sí (supuestamente, porque obviamente, ese orden también puede transgredirse).

Por otro lado, hay algunos buenos actores además de Reeves, aunque es una pena que el papel de John Leguizamo sea demasiado breve, pero al menos tiene una buena escena que brinda una idea de quién es el personaje protagónico (en verdad, dan ganas de ver más del pasado de Wick, ya que cuentan que una vez mató a tres tipos usando solamente un lápiz, por ejemplo).

Por supuesto, ni falta aclarar que hay superacción a más no poder. Sólo que para los niveles de violencia falta un poco de gore, que recién va aflorando en todo su rojo esplendor hacia las masacres finales.

"Sin control" no está del todo mal, y tiene una escena con un tiroteo en una discoteca realmente bien filmada, pero siendo sinceros, es el tipo de film más para un zapping en el cable que para preocuparse de verlo en el cine.

D.C.

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