11 de abril 2014 - 00:00

Acciones tecnológicas arrastraron a Wall St.

El paro general convocado por las centrales gremiales cercanas a Hugo Moyano condicionó las operaciones en las distintas franjas del mercado argentino. Con un caudal de negocios limitado, los inversores institucionales posaron su atención sobre la hemorragia que sufrieron las acciones tecnológicas en el NASDAQ. El índice compuesto retrocedió un 3,10 por ciento, su peor performance desde el año 2011.

La tan temida corrección parece haber aterrizado en Nueva York e incluso se contagió a las acciones "blue chip", siempre un puerto seguro para los jugadores más conservadores. De esta manera, el Dow Jones de Industriales se derrumbó un 1,62 por ciento, al tiempo que el selectivo S&P 500 cayó otro 2,09 por ciento.

Como ya es habitual, el desplome de la renta variable generó que los inversores busquen refugio en los bonos del Tesoro estadounidense, cuyo rendimiento a 10 años cerró en el 2,628 por ciento (-2,09%). Además, el oro ascendió un 1,07 por ciento hasta los u$s 1.319,50 por onza troy.

El pesimismo proveniente de Estados Unidos mitigó las buenas sensaciones que generó el retorno de Grecia a los mercados internacionales de deuda, luego de cuatro años de ausencia. El Gobierno helénico logró colocar 3.000 millones de euros a cinco años, con una tasa del 4,75 por ciento y una demanda que superó los 20.000 millones. No fue suficiente para reanimar las Bolsas europeas, ya que Madrid (-1,42%), Milán (-1,33%), París (-0,66%), y Fráncfort (-0,55%) finalizaron en terreno negativo. Londres, la excepción, sumó apenas un 0,10 por ciento.

Por su parte, el Merval se mantuvo inmune a las vicisitudes de las plazas externas, aunque registró un volumen de sólo $ 79,9 millones. Trepó un 0,34 por ciento hasta las 6.498,35 unidades, reflejando selectividad en favor de los papeles más líquidos.

Como hace algunas semanas hicieron los papeles del sector gasífero, las distribuidoras eléctricas amasaron notables ventajas. Estos incrementos nacen de la esperanza de que los profundos ajustes a las tarifas de gas y agua se transfieran de manera similar a las facturas eléctricas. Pampa Energía sumó un 2,75 por ciento entre las líderes, mientras que en el panel general se destacaron Transener (+9,80%), Central Puerto (+9,59%) y Endesa (+9,52%).

Con un contado con liquidación cotizando nueve centavos arriba -a $ 9,61-, los bonos el dólares profundizaron la reacción del miércoles. El paro no afectó a un muy demandado Bonar X, que tocó los $ 921,45 al subir un 0,81 por ciento. El Boden 2015, que vuelve a ofrecer un retorno por debajo del 9 por ciento, convalidó un salto del 0,69 por ciento. Lo mejor llegó desde el lado de los títulos del canje de deuda en Wall Street, con impulsos del 2,94 por ciento para el Par y del 0,96 por ciento para el Discount. En tanto, el Global 2017 ganó un 0,53 por ciento.

Las operaciones en el mercado cambiario no se alejaron de la tendencia, con apenas u$s 90 millones negociados en la rueda. La mesa de dinero del Banco Central logró igualmente absorber u$s 20 millones para sus arcas. El dólar ya acumula ocho sesiones consecutivas en los $ 8,005, un comportamiento que empieza a impactar en los contratos de futuros. Por ejemplo, los plazos a mayo, junio, julio y agosto en el Rofex de Rosario cotizaron a $ 8,216, $ 8,387, $ 8,570 y $ 8,785, respectivamente.

En los bancos y casas de cambio del microcentro porteño, el billete se negoció sin variaciones a $ 8,01 para la punta vendedora. "Hoy se tramitaron sólo los cumplimientos impostergables", señalaron desde un banco privado, en una jornada que mostró un mínimo movimiento de personas, con casi todas las casas de cambio cerradas y el sector financiero sin transporte de caudales. Los cambistas informales también bajaron sus persianas, en un nuevo "feriado virtual" para el "blue".

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