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Acher: el lado B de “La Cenicienta”
El ex Les Luthiers y ex Banda Elástica también encara, junto con Esteban Morgado, el “Proyecto Rubí”, de reelaboración del tango clásico
Cenicientos. Jorge de la Vega (izq.) y Ernesto Acher reunidos en un show de música y humor en el Centro Cultural Borges.
E.A.: De cuatro años y medio para arriba. La participación de los chicos siempre es extraordinaria. Uno de los mejores recuerdos que tengo es a la salida de una de las funciones que hicimos en el Teatro Colón. Un chiquito se acercó a mím, sorprendido, y me tiró del saco. Entonces le dijo a su madre: "¡Mirá, es de verdad!". Es decir, ese chico había creído, hasta ese momento, que yo era tan irreal como los personajes que ve en la televisión o en el cine. Yo había entrado en esa fantasía, y ahora él estaba tomando contacto por primera vez con lo que es el teatro.
P.: ¿Qué diferencias hay entre aquel público de los 60 y 70, pongamos, y el actual? ¿Se pueden hacer los mismos shows, con los mismos sobreentendidos culturales? Perdón, sé que es una pregunta con respuesta inducida...
E.A.: Y... hay diferencias. Durante mis años de docente en Chile me he llevado sorpresas desagradables. A mí no me preocupa tanto la forma de la educación, porque todo tiene que evolucionar, pero sí el deterioro de la educación. El lenguaje es un código de la comunicación. Si se deja de escribir no se percibe el error. Mi amigo, Roberto Fontanarrosa, solía defender la tesis de García Márquez sobre el fin de la ortografía, el no respeto a las normas ortográficas. Pero mire usted quiénes lo decían: dos prosistas extraordinarios. Era una travesura. En la práctica, en cambio, es una desagradable realidad. La noción social de la cultura se ha deteriorado.
P.: ¿Y la música?
E.A.: No soy muy optimista tampoco en lo que se refiere a la música popular. La instrumental está despareciendo, y además suele convertirse en mero soporte de versitos de mala calidad. Afortundamente siguen activos monstruos como Chico Buarque, que es una exquisitez.
P.: ¿Y en qué proyectos está?
E.A.: El que más me entusiasma es uno que tenemos con Esteban Morgado, y que dejamos inconcluso por mi viaje a Chile. Se llama Proyecto Rubí, y es un regreso y reelaboración del tango clásico, de Cobián, de Troilo, de esa gran tradición. La poesía de Manzi, de Cadícamo. Somos cuatro en esto, con Clarita Steinberg, que fue parte de Buenos Aires 8, y Daniela Basso.
| Marcelo Zapata |


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